¿Qué diablos estaba pasando?
¿Por qué esos músicos tan engreídos, los mismos que odiaban el nepotismo y las palancas en la industria, defendían a Melisa con tanta firmeza? ¿Hasta el punto de estar dispuestos a echarlo de la audición sin dudarlo?
Melisa se recargó en el respaldo de la silla y miró a Foni con tranquilidad:
—No voy a favorecer a Tobías solo por conocerlo. Siempre he sido justa. Si tu voz es capaz de convencerme, eso es lo único que importa.
—Foni, ¿vas a competir por el puesto de vocalista o no? —le preguntó el productor veterano—. Si lo quieres, siéntate y espera tu turno. Si no, la puerta está ahí, vete de una vez.
El golpe psicológico de ver a alguien que él consideraba inferior convertida en el «juez» que controlaba su destino fue demasiado para Foni. Sobre todo porque, apenas unos minutos antes, le había sugerido con arrogancia que se entregara a la policía. Al dar por hecho que Melisa iba a favorecer a Tobías, su confianza se hizo pedazos.
Miró hacia la salida, pero finalmente apretó los dientes y regresó a su lugar. ¡Llevaba años adulando a Alicia y moviéndose tras bambalinas solo para este momento!
Había cuatro candidatos en total, incluyendo a Tobías. Pasaron uno por uno.
Tobías era el último. Los primeros tres terminaron sus presentaciones mientras Melisa, con los audífonos puestos, hacía girar la pluma en su mano y anotaba cosas esporádicamente en los expedientes de cada uno.
Cuando la voz de Foni llegó a los oídos de Melisa, ella dejó de girar la pluma por un segundo y levantó una ceja.
Si no supiera que Tobías aún no pasaba a cantar, habría jurado que era su voz. Ese tipo llamado Foni había copiado a Tobías de pies a cabeza, hasta en la forma de cantar.
El mismo Tobías se dio cuenta de que Foni estaba imitando su estilo y su tono a propósito. Casi le dio pena ajena ver a su excompañero haciendo eso, pero no podía negar que su ejecución era perfecta. Años de práctica obsesiva estaban rindiendo frutos en él. En cambio, su propia garganta apenas se estaba recuperando...
Tobías se tocó el cuello, sintiendo un repentino nudo de nerviosismo.
Al terminar su canción, Foni se sintió muy satisfecho con su presentación. Miró a Melisa y le dijo:
—Espero que la señorita Serrano tome una decisión justa. No decepcione a los fans de Apex y no nos decepcione a todos.
Melisa ni siquiera lo volteó a ver. Le hizo un gesto a Tobías con la cabeza:
—Te toca.
Tobías se plantó frente al micrófono. Respiró profundo, guardó silencio unos segundos y asintió:
—Comencemos.
Todas las miradas de la sala se concentraron en él, en especial la de Foni, quien no ocultaba su desdén y esperaba ansioso verlo hacer el ridículo.
Foni estaba convencido de que él era el único que sabía la verdad: la voz de Tobías estaba arruinada para siempre por haber retrasado su tratamiento, y jamás volvería a cantar como antes. Ninguno de los aspirantes allí presentes podía superarlo.
La pista comenzó a sonar.
Nadie dijo nada.
Melisa acercó el micrófono de la consola, y su voz clara resonó en cada rincón:
—Tono, técnica, interpretación emocional y presencia escénica. El desempeño de Tobías es un diez absoluto, no hay nada que discutir.
Su veredicto fue respaldado por el resto del jurado. Los otros dos candidatos también aceptaron la derrota, elogiando a Tobías:
—Eres un monstruo, el puesto de vocalista tiene que ser tuyo.
Foni, arrinconado, veía cómo Tobías volvía a brillar bajo los reflectores. Su mirada se cargó de un rencor tan intenso que tensó de inmediato el ambiente.
Todos esos años de intrigas, de vivir obsesionado con entrenarse sin que nadie lo notara, de acostarse con Alicia para conseguir apoyo... ¿de qué habían servido?
Todo lo que creía tener en la palma de la mano se había esfumado.
La rabia y la impotencia destruyeron cualquier rastro de cordura en Foni. Se abalanzó hacia adelante y le cerró el paso a Melisa cuando ella intentaba salir de la cabina. Fuera de sí, le gritó a la cara:
—¡¿Por qué?! ¡¿Acaso todo se hace a tu voluntad?! ¡¿Crees que por tener unas cuantas palancas puedes jugar con mi futuro y mandarme de nuevo al infierno?!

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: ME ECHARON POR FALSA, VOLVÍ REINA