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Me Casé con el que Pagó Mi Venganza romance Capítulo 783

Los profundos ojos negros de Renato eran como un pozo antiguo e inmutable, de una profundidad insondable. Abrió los labios y respondió:

—Ya no lo recuerdo.

En ese entonces solo era joven e ignorante. El camino por delante era incierto y nunca debió haber hecho una promesa a la ligera.

La rodeó para subir las escaleras.

—Renato —lo llamó Fabiola de repente.

Los pasos de Renato se detuvieron, pero no miró hacia atrás. Ambos estaban de pie dándose la espalda, separados por un metro de distancia.

Fabiola se giró para mirarlo. Al observar la espalda alta y erguida del hombre, no pudo contenerse más. Dio unos pasos rápidos, lo abrazó por la espalda y le suplicó con tono humilde:

—No te cases con ella, ¿por favor?

Magdalena salió de la ducha. No vio a Renato en la habitación; solo estaba el pequeño Noé en la cama.

Se secó el cabello, y después de esperar un rato y ver que Renato no regresaba, salió del cuarto a buscarlo.

Primero fue al estudio, pero él no estaba ahí. Bajó las escaleras; sus pantuflas de algodón apenas hacían ruido al pisar el suelo.

Al llegar al descanso de la escalera en el segundo piso, vio a los dos abrazados en la sala. Se quedó petrificada y su mente se quedó en blanco por un instante.

Tardó un buen rato en recuperar sus pensamientos, y entonces recordó las palabras de Sebastián de ese mismo día...

—Entonces, ¿también te contó la verdadera relación que hay entre él y Fabiola?

Había pensado que Sebastián solo intentaba sembrar discordia entre ellos, pero viendo la escena frente a sus ojos, parecía que era cierto.

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