Me desperté al día siguiente con la sensación aún revuelta. La fiebre había bajado, pero mi mente seguía llena de preguntas sin respuesta. Luca ya estaba despierto y sentado al borde de la cama, mirándome con sus ojos llenos de atención.
—¿Cómo te sientes? —preguntó.
—Mejor, pero mi mente sigue hecha un lío.
—Lo entiendo. Pero quiero que sepas que nunca te he mentido.
Asentí.
—Confío en ti.
Sonrió y besó mi frente.
Desayunamos en silencio. Todavía sentía la tensión entre nosotros, aunque Luca intentaba actuar con normalidad. Preparó café para mí, tostó pan y me preguntó si quería huevos. Pero yo solo podía asentir o negar, incapaz de hablar con normalidad.
Mientras estábamos sentados en la mesa, el teléfono de Luca sonó. Miró la pantalla y su expresión cambió.
—Tengo que contestar. Es mi padre.
Asentí, intentando no escuchar su conversación. Pero la casa era demasiado silenciosa, y la voz de Luca se oía con claridad, aunque intentaba hablar en voz baja.
—Papá —dijo en italiano. Podía entender algunas palabras, pero no todas—. Sí, todavía estoy en Estados Unidos. Tengo asuntos que resolver.
Escuchó un momento, y luego su rostro cambió.
—No puedo volver ahora. Todavía no puede renunciar a su trabajo.
Hubo una pausa larga. Luca escuchó, y luego dijo:
—No lo sé. Todavía no tenemos noticias sobre eso.
El rostro de Luca cambió. Vi cómo su mandíbula se tensaba, sus músculos se endurecían.
—No voy a hacer eso. Camila es mi esposa, y yo...
Se detuvo al escuchar. Podía ver que su padre hablaba largamente, con un tono firme y enojado. Luca no podía interrumpir, solo escuchaba.
—No me importa mi exnovia. Amo a Camila, y no voy a divorciarme de ella solo porque...
Se detuvo de nuevo. Esta vez, su rostro palideció. Su mano apretaba el teléfono con tanta fuerza que sus nudillos se blanquearon.
—Papá —dijo, con voz baja y temblorosa—, esto no es justo. No puedes obligarme a hacer esto. Camila es mi esposa, y yo...
Escuchó de nuevo. Luego dijo:

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Matrimonio Forzado : La Obsesión del Mafioso Italiano