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Matrimonio Forzado : La Obsesión del Mafioso Italiano romance Capítulo 103

Esa noche, no pude dormir.

Estaba recostada en mi lado de la cama, mirando el techo de la habitación, vagamente iluminado por la luz de la luna que entraba por la ventana. Luca yacía a mi lado, dándome la espalda. Al principio se había acostado boca arriba, pero después de unos minutos se giró, alejándose de mí.

Podía oír su respiración regular, pero sabía que no dormía. La respiración de alguien que está despierto siempre es diferente a la de alguien que duerme.

—Sé que no estás dormido —dije en voz baja.

Silencio.

—Luca.

Suspiró.

—¿Qué?

—Quiero hablar.

—¿Sobre qué?

Me incorporé y encendí la lámpara de la mesilla. La luz amarilla iluminó su rostro. No me miraba. Sus ojos estaban fijos en la pared frente a él.

—Sobre lo que pasó anoche. Sobre Matías.

Luca guardó silencio.

—Por favor. No puedo seguir así. Siento que me estás ocultando algo. Trajiste escoltas, te enojaste por una broma estúpida, estuviste callado todo el camino de regreso. Soy tu esposa y tengo derecho a saber.

Finalmente se giró. Sus ojos se encontraron con los míos. Había cansancio en ellos, pero también algo más, algo que no podía descifrar.

—¿Quieres saber? Bien. Te lo diré.

Contuve la respiración.

—Traje escoltas porque no puedo predecir quién podría estar buscándome aquí. Matías puede ser tu viejo amigo, pero para mí es un desconocido. Y en el mundo en el que vivo, un desconocido es una amenaza hasta que demuestre lo contrario.

—Pero Matías no—

—No sabes lo que él sabe, no sabes a quién conoce. No sabes si tiene contactos con gente en quien no confío. En Italia, puedo protegerme solo. Aquí, no tengo control. Eso me pone nervioso.

Fruncí el ceño.

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