Entrar Via

Más que una niña: La rebelde y su protector romance Capítulo 692

Boris no daba crédito a lo que veía.

En la gran pantalla que mostraba los nombres, vio claramente el de Plácido.

Ese tipo había ganado dos rondas seguidas y entraba en la tercera fase de la competencia.

«El nivel de Plácido es mediocre, ¿cómo es posible que me haya superado?», pensó.

En ese momento, la noticia de que Plácido había batido un récord al llegar a la tercera ronda de la final se extendía por todo su país.

—No puede ser.

Boris apretó el teléfono, su mirada se volvió gélida mientras murmuraba para sí mismo:

—Seguro que fue pura suerte. Probablemente lo eliminen en la tercera ronda.

Sí, eso era.

Esperaría a que Plácido fuera eliminado en la tercera ronda.

«¿Pretende robarme el protagonismo y hacerse famoso? ¡Ni en sueños!», se dijo.

***

La tercera ronda de la competencia terminó rápidamente.

Se anunció la lista de los clasificados.

Boris, expectante, solo pudo ver el nombre de Plácido.

«¿Otra vez ha clasificado?», se preguntó. «¿De verdad tiene la capacidad para crear un programa que lo lleve a las tres primeras rondas?».

En el Mundial de Programación, cualquiera que llegara a la tercera ronda ya tenía un nivel considerable.

Y los que lograban destacar a partir de ahí eran verdaderamente formidables.

¿Qué clase de programa había hecho Plácido?

Boris se quedó sentado, paralizado, con los ojos fijos en la gran pantalla, apretando la mandíbula con tanta fuerza que casi se rompía los dientes.

Al mismo tiempo, en un rincón entre el público, Aldana chateaba con Sombra por el teléfono.

Sombra le contó que gente de la Alianza del Cracker se había infiltrado en la isla.

No solo habían traído a muchos de sus mejores hombres, sino también dos barcos llenos de mercancía en secreto, probablemente para enfrentarse a Submundo.

Sombra: [El viejo se ha preparado bastante bien, pero en Submundo tampoco nos chupamos el dedo.]

Aldana levantó la vista hacia la lista de clasificados, luego volvió a la pantalla de su teléfono y tecleó lentamente:

Aldana: [Una cosa es traerlo, y otra muy distinta poder usarlo.]

Sombra: [¿EH?]

No cabía duda de que eran obras que habían superado rigurosas selecciones para llegar a la última ronda; cada una era sorprendente.

Especialmente la obra de la izquierda, llamada «Fueguito». Después de ejecutar el programa de demostración, la programación comenzó a autodescomprimirse.

Para poner un ejemplo:

Era como si la gente viera un mapa del mundo en su teléfono y descubriera que el mundo es solo una superficie plana.

Si se pulsaba repetidamente en un lugar concreto, el mapa se ampliaba, se ampliaba y se ampliaba sin cesar...

Finalmente, se pasaba de una visión macroscópica del mundo a una microscópica.

En pocas palabras: en una maqueta del tamaño de la palma de la mano, se encontraban todos los países, montañas y ríos del mundo...

Todo lo que existía en la Tierra había sido comprimido y recreado en una pequeña maqueta por un programador de increíble talento.

Una vez que la obra se descomprimiera, esta pequeña maqueta se expandiría continuamente, revelando uno por uno todos los elementos comprimidos en su interior.

A medida que la obra se descomprimía, se oían exclamaciones de asombro entre el público.

Había que tener en cuenta que las reglas de la competencia estipulaban que la obra de un participante no podía superar los 64 kb.

Y una simple foto ya podía pesar más de 100 kb.

Todos estaban ansiosos por ver cuántas cosas podría generar esa obra una vez descomprimida por completo.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Más que una niña: La rebelde y su protector