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LA VILLANA QUE HUYÓ DE SU FINAL romance Capítulo 108

Rodrigo deslizó un estuche con otro collar sobre el mostrador.

—¡Jimena, este es para ti!

También era un collar de diamantes, aunque la piedra central era ligeramente más pequeña que la del collar de Alina.

En los círculos de la alta sociedad, este tipo de gestos eran comunes: halagar a la pareja y darle un detalle costoso a la mejor amiga para demostrar generosidad e interés.

Como era de esperarse, los ojos de Alina brillaron, luciendo completamente enamorada, convencida de haber encontrado a su príncipe azul.

—Ven, Jimena, déjame ponértelo...

Jimena retrocedió un paso, esquivándola.

Incluso si Clara no le hubiera advertido, jamás habría aceptado un regalo de Rodrigo.

Todos en su círculo sabían que el Grupo Aurora era el archienemigo del Grupo Velasco. Si no fuera porque el vicepresidente Wagner era el problemático en lugar de Santiago Prado, el verdadero dueño, Vicente habría aplastado a esa empresa hace mucho tiempo.

Y Rodrigo era precisamente el hijo de ese vicepresidente.

Aún no se graduaba, no podía ayudar a su hermano mayor en los negocios, pero al menos no iba a causarle más problemas.

Jimena lo rechazó con cortesía.

—No es necesario. ¡Gracias, joven Wagner!

Después de comprar el regalo, bajaron por las escaleras mecánicas. Rodrigo le preguntó a Jimena, haciéndose el desentendido:

—Por cierto, la foto de Paulina en Instagram... ¿a Clara no le molestó verlos tan juntitos?

—¿Por qué habría de molestarle?

Incluso dejando a un lado el hecho de que ya estaban divorciados, había muchísima gente en esa fiesta de cumpleaños. No era como si su hermano y Paulina hubieran estado en una cita romántica a solas.

Jimena miró a Rodrigo de reojo.

—Pareces estar muy interesado en Clara.

Rodrigo esbozó una sonrisa descarada.

—Siempre presto atención a las mujeres hermosas. A mi preciosa Alina no le importa, ¿por qué te ofendes tú? ¿Qué pasa, acaso te gusto?

Jimena retrocedió dos pasos, horrorizada, como si le hubiera caído un balde de agua fría.

—¿Gustarme el novio de mi mejor amiga? ¿Me ves cara de ser una persona sin valores?

Con una sola frase, dejó clara su postura.

Alina, luciendo tímida, abrazó el brazo de Jimena.

—¡Ay, Jimena, solo está bromeando contigo!

Cuando Clara llegó a la casa, Selena ya estaba allí.

Al ver el brillo inusual de emoción en los ojos de la chica, Clara no tuvo ni que adivinar.

Yolanda se adelantó con una sonrisa radiante.

—¡Hija, tu hermano va a regresar! ¡Llega el sábado!

Según el plan de trabajo original, Camilo no debía regresar hasta el mes siguiente. Nadie esperaba esta maravillosa sorpresa.

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