Al llegar a la sala de descanso, el sonido de la lluvia golpeando la ventana inundaba el lugar, mientras que en el interior reinaba el silencio.
Cuando Esmeralda vio a Don Ezequiel, notó que no tenía nada de ánimos.
—Don Ezequiel.
—Abuelo.
Don Ezequiel asintió levemente con la cabeza:
—Llegaron. Siéntense un rato.
Olivia y Esmeralda se sentaron en unas sillas.
Esmeralda le dijo con preocupación:
—Don Ezequiel, tiene que cuidarse mucho.
—Estos huesos viejos aún aguantan. Tú también te ves mucho más delgada, Esme. A tu edad no deberías descuidar tu cuerpo, porque cuando llegues a vieja, no vas a aguantar.
—Lo sé, me cuidaré.
—Yo lo que veo es que no sabes cuidarte.
Esmeralda bajó la mirada, apretó los labios y no supo qué responder.
Gabriel intervino:
—Don Ezequiel, seguro que a usted sí le hace caso.
—Más le vale.
—...
Los tres no se quedaron mucho tiempo para no interrumpir el descanso de Don Ezequiel.
Al salir de la sala principal.
Al ver que Gabriel y Esmeralda tenían algo de qué hablar, Olivia no quiso molestarlos y le dijo a Esmeralda:
—Te espero más adelante.
—De acuerdo.
Olivia los observó desde lejos, a través de la cortina de lluvia.
Esmeralda cruzó algunas palabras con Gabriel y, tras despedirse, él se dio la vuelta y se fue. Esmeralda se quedó ahí parada, viéndolo alejarse, para luego voltear y caminar hacia Olivia.
Al verla llegar tan rápido, le preguntó:
—¿Terminaron de hablar?
—Mjm.
—¡Entonces, vámonos!
Al escuchar eso.
Rafael se sorprendió:
—¿Embarazada?
—Mjm, Esme no me lo dijo, pero estoy casi segura.
—Ahora entiendo por qué Esme se ve tan delgada. ¿Será por las fuertes náuseas del inicio del embarazo?
Cuando Olivia estuvo embarazada de su segundo hijo, sufrió mucho de náuseas, adelgazó y perdió las energías. El estado actual de Esmeralda se parecía mucho al suyo en aquel entonces.
—Debe ser eso. Y sumado a todo lo que le ha pasado últimamente, me pregunto si logrará llegar al final del embarazo.
Rafael no pudo evitar suspirar:
—Seguro que David no lo sabe. No sé qué pecados habrán cometido en su vida pasada para venir a torturarse mutuamente en esta.
Olivia asintió:
—La actitud de David hoy daba coraje. Después del escándalo que hizo, ¿con qué derecho viene a portarse así con Esme?
—El abuelo Montes falleció, su estado de ánimo no es el mejor, y quizás todavía haya problemas sin resolver entre ellos. Pero es cierto que su comportamiento de hoy fue excesivo.
—De verdad creo que Gabriel es mucho mejor para ella. David no le da estabilidad emocional ni la hace sentir segura.
Rafael soltó un ligero suspiro, sin saber qué decir.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La última lágrima de la esposa fea
Hola! Los capítulos 490 en adelante están incompletos Gracias x tus esfuerzos x traducir las novelas. Excelente trabajo...
Cuando continúan con el resto de la historia increíble que lo dejen a uno así....
Cuando la se actualiza?...
Me tiene la trama Encantada es un a lástima q cobren para poder seguir en la trama es una delas pocas novelas q tiene diferentes trama no hay mujer sumisa espero poder seguir gracias...