Miranda se encogió de hombros tras el grito, como si intentara hacerse más pequeña.
—Señora, por favor, cálmese. Si se enferma del coraje, ¿de qué va a servir? El señor nomás está cegado, ya verá que cuando le caiga el veinte va a regresar a pedirle perdón.
Lorena apartó de un manotazo el vaso de agua que Miranda le ofrecía.
La taza de cerámica rodó varias veces sobre la alfombra, dejando un reguero de agua.
—¿Que lo va a pensar mejor? ¡Si de verdad supiera lo que hace, no se atrevería a hacer semejante barbaridad contra su propia familia!
—Usar los óvulos de Daniela para un tratamiento de fertilidad, y encima ocultárselo a Kiara durante tanto tiempo. Y ahora quiere casarse con esa mujer como si nada, ¿qué quiere, matarme de un coraje?
Se llevó la mano al pecho y respiró agitada, las lágrimas se le mezclaron con la rabia, resbalando por su cara:
—Si la familia Rodas se entera, ¿dónde va a quedar la dignidad de los Olivares? Kiara… esa niña… yo antes no podía ni verla, siempre le encontraba defectos.
—Ahora que lo pienso, era una nuera como no hay dos. Un verdadero tesoro.
Miranda se agachó para recoger el vaso roto, murmurando:
—Señora, trate de no clavarse tanto. El señor sabe lo que hace, si se atrevió a llegar a esto, debe tener sus razones.
—¿Razones? ¿Su gran razón es revolver a la familia Olivares hasta dejarla hecha un caos? —Lorena alzó la voz de golpe, mirando a Miranda con una furia que casi quemaba.
Miranda no se atrevió a mirarla, bajó la mirada, nerviosa.
De pronto, a Lorena se le cruzó por la cabeza: Daniela era hermana de Miranda, aunque de diferente padre.
Con razón siempre la defendía.
En medio de tanto coraje, había olvidado ese detalle.
—¡Ah, claro! ¡Ya entendí! Todo esto es una jugada de su familia, ¿verdad?
—Señora, ¿qué está diciendo?
A Lorena la rabia la tenía al borde de estallar.
—No te hagas la tonta. Primero metiste a tu hermana a la familia Olivares, luego tu hija. ¿De veras crees que no me doy cuenta de tus intenciones? Ni que fueran tan especiales. ¿En serio crees que tu hija o tu hermana están a la altura de mi hijo?

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