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La Noche que Dejé de Esperarte romance Capítulo 391

—Pri... primero llévame de aquí, tengo que ir a la casa...

La mente de Josefina era un caos, y esa extraña sensación en su cuerpo se volvía cada vez más intensa.

Se apoyó contra la pared para caminar hacia la salida. En ese momento, la mesera regresó y, al ver el mal semblante de Josefina, preguntó apresuradamente:

—¿Qué... qué le pasa, señorita? ¡No me asuste!

Josefina la agarró del brazo y le dijo:

—Lléveme a un hotel.

No podía ir a su casa. Si iba, su abuela la vería así y seguro se preocuparía muchísimo.

La mesera estaba muy alterada.

—Señorita, ¿qué tiene? Mejor la llevo a un hospital.

Pero Josefina negó con la cabeza.

—Con ir a un hotel cercano es suficiente.

—Está... está bien...

La mesera la ayudó a caminar para irse, mientras Felipe arrastraba a un hombre y las seguía por detrás.

Al llegar al hotel y abrir la habitación, Josefina se metió directo a la regadera y abrió el agua fría.

El agua helada hizo que el efecto de la droga en su sistema perdiera fuerza, devolviéndole un poco de claridad a su mente.

Afuera de la puerta, la mesera seguía preguntando con preocupación:

—¿Cómo sigue, señorita?

Josefina respondió:

—Ya estoy mejor.

La mesera soltó un suspiro de alivio y comentó:

—¡Ay, me dio un susto tremendo hace rato! Y... y el tipo que está afuera sigue agarrando a ese otro hombre. ¿Quiénes son? Me dan mucho miedo.

Josefina no contestó. Esperó hasta que aquella sensación se disipó por completo antes de secarse y salir del baño.

Tenía el rostro pálido por el frío. La mesera le entregó la ropa que acababa de comprarle. Tras vestirse, le dijo:

—Ya te puedes ir.

La chica preguntó con cautela:

—¿De verdad no quiere que vayamos a checarla a un hospital, señorita?

Josefina negó.

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