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La Noche que Dejé de Esperarte romance Capítulo 356

Y en medio de la pista de baile, ¡alguien empujó a Josefina de repente!

Josefina tropezó un par de pasos hacia adelante. Al voltear, vio un destello frío y blanco brillar en la oscuridad. Sus pupilas se contrajeron de golpe. ¡Era... un cuchillo!

—¡Ah, me duele! —Gritó alguien un segundo después, y la escena se volvió aún más caótica.

—¡Jose! ¡¿Jose?! —se escuchó la voz llena de pánico de Silvia, no muy lejos de ella.

Josefina intentó acercarse a buscarla, pero a su alrededor solo había gente corriendo en todas direcciones hacia la salida. Entre tantos empujones, ¡le resultaba imposible avanzar!

—¡Silvia, no te preocupes por mí, corre a la salida! —gritó Josefina, desesperada.

Al instante siguiente, sintió un escalofrío recorrerle la espalda y se le erizó la piel. ¡El peligro estaba encima!

—¡Señorita León, corra! —se escuchó el grito alarmado de Felipe.

Con la mente hecha un lío, Josefina no lo pensó más y bajó corriendo de la pista de baile.

Haber gritado expuso su ubicación; alguien iba por ella, ¡tenía que moverse rápido! También se dio cuenta de que no estaba a salvo. ¡No debió haber bajado la guardia!

El corazón le latía a mil por hora por los nervios. Había gente por todos lados empujándola hacia adelante. Sin embargo, esa dirección no parecía ser la salida.

¡La arrastraron a empujones hasta un pasillo! A los lados estaban los cuartos privados; la gente abría las puertas, se metía corriendo y ponía seguro de inmediato.

—Rápido, aquí no hay nadie, metámonos —dijeron unos hombres a sus espaldas, empujando para entrar a un cuarto privado que estaba justo enfrente.

Josefina también fue arrastrada hacia adentro por la inercia.

¡Pero ella no podía entrar ahí! ¡Tampoco era seguro! ¡Tenía que salir!

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