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La Luna no deseada por el Alfa romance Capítulo 392

Después de veinte minutos no pude soportarlo más y me importó un carajo si eso la iba a enfurecer.

—¿Elara? ¿Qué está pasando? ¿Me escuchas?

Silencio. Esperé una respiración, luego otra.

—¡Elara! —Hice todo lo posible por mantener el pánico fuera de mi voz.

—¡¿Qué?! Estamos en medio de algo mientras ustedes tres se quedan parados sin hacer nada. Esta mierda no es fácil y su ayuda se agradecería, pero a ninguno le importa acercarse a ayudar.

—¿De qué hablas? No podemos llegar hasta ustedes. Desde que llegamos, las tres han estado acurrucadas juntas.

—Claro que no, hemos estado intentando desarmar este maldito tótem. Mientras ustedes tres se recuestan contra los autos a esperar.

—Elara… estoy detrás de ti. Están dentro de una burbuja o detrás de una barrera o algo así. Llevamos media hora intentando llegar hasta ustedes.

—Ben, llevamos casi dos horas con esto y no te has movido ni un centímetro de los autos.

—¡¿Qué?! —grité en voz alta.

—¿Qué pasa? —preguntó Dev. Le conté lo que había dicho.

—Elara, no llevan más de treinta minutos ahí. Solo las perdí de vista un momento cuando las tres saltaron del auto. ¿Y desde cuándo nos conoces como para creer que nos quedamos al margen sin meternos? No hay forma de que alguno de nosotros se quedara de brazos cruzados dejándote hacer todo el trabajo. ¿Qué tótem están intentando desarmar? No puedo acercarme más a ti. ¿Puedes darte la vuelta y mirarme?

—En serio estamos en medio de algo, Ben. —Miró por encima de su hombro, pero no hacia mí, sino a mi derecha, en dirección a las camionetas en las que habíamos llegado. Y estaba molesta; eso al menos lo podía notar.

—Lo que sea que estés viendo, no soy yo. Pregúntale a Brianna y a Marietta qué es lo que ven. Estoy justo detrás de ti. Y por favor dime qué está pasando. Es obvio que la magia nos está afectando.

Se quedó en silencio demasiado tiempo. Mi lobo estaba listo para saltar fuera de mi piel y embestir la barrera. En cuanto les dije a Jax y Dev lo que planeaba hacer, una luz blanca púrpura comenzó a expandirse alrededor de las mujeres frente a nosotros. Por instinto retrocedimos. Seguía pareciendo que estaban acurrucadas sobre algo.

—Debe ser alguna imagen congelada de ellas.

Gemí.

—¿Qué demonios pasó? —Me froté las sienes e incliné la cabeza para ver si Jax o Dev también habían caído. No tuve esa suerte. Ambos estaban hablando con las brujas—. ¿Por qué soy el único en el suelo?

—Ni idea. Ya estabas tirado cuando volvimos hasta aquí.

—¿A dónde fueron? —Me senté rápido, con la cabeza dándome vueltas, pero lo ignoré.

—Tuvimos que separar las piezas del tótem que dejaron aquí. Algo sobre control y compulsión. Para romperlo teníamos que poner distancia entre los elementos para que Brianna pudiera contrarrestar el maleficio con un hechizo. Vamos a tener que volver a colocar otras hierbas aquí para seguir disipándolo.

—Eso no explica por qué yo terminé de culo en el suelo, desmayado, y nadie más tuvo problemas.

—Es por tu vínculo incompleto con Elara. Ella es un conducto hacia la magia de este lugar, y hay mucha magia aquí —dijo Brianna con su voz calmada. Exponiendo hechos y nada más.

Ambos la miramos. ¿Cómo demonios sabía lo de nuestro vínculo de compañero?

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