Entrar Via

La Heredera Salió del Infierno romance Capítulo 156

Aunque sabía que al abuelo le caía muy bien la señorita Vargas.

La realidad superaba con creces lo que había imaginado.

Don Cillin ni siquiera era tan afectuoso con sus propios nietos.

Además, ¿no era Sandoval Leonor?

¿Por qué el abuelo la llamaba señorita Vargas?

No pudo evitar preguntar: —Pero, ¿la señorita Sandoval no se apellida Sandoval? ¿Por qué la llama Vargas?

Fue entonces cuando el abuelo se dio cuenta de que Elisa había entrado con Leonor.

Se preguntó cómo se habrían encontrado.

Y no prestó mucha atención a la pregunta de Elisa.

Sonriendo, le presentó a Leonor.

—Elisa, ven, te presento, esta es…

Don Cillin se quedó a medias. En ese momento se dio cuenta de que siempre había llamado a Leonor «señorita Vargas».

Y que no sabía su nombre completo.

Leonor y Emma Cruz notaron la vacilación del abuelo.

Leonor, sintiéndose un poco culpable y apenada, miró al abuelo y le explicó.

—Abuelo, en realidad, me llamo Leonor Sandoval.

—No era mi intención ocultárselo, es que antes no tuve la oportunidad de explicárselo.

—La abuela Vargas era en realidad mi maestra, no soy su nieta. En realidad, soy de la familia Sandoval.

—¿De la familia Sandoval? ¿La hija de Enrique Sandoval?

Don Cillin se quedó atónito.

Leonor asintió y le explicó brevemente lo más importante de su historia con la familia Sandoval.

Le contó que a los diecisiete años fue reconocida por la familia Sandoval y que luego la incriminaron y la enviaron a la cárcel por cuatro años.

Como David conocía su identidad y era nieto de don Cillin.

Don Cillin tarde o temprano se enteraría de su verdadera identidad, así que era mejor que ella misma se lo explicara con sinceridad.

Capítulo 156 1

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Heredera Salió del Infierno