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La Heredera Perdida: Nunca Perdona romance Capítulo 67

La intención homicida en la mirada de Dickson había sido inequívoca. Reflexionando sobre lo que sus subordinados habían descubierto, Jonathan podía anticipar la decisión que Dickson tomaría.

Antes de que Sierra pudiera descifrar el significado de las palabras de Jonathan, apareció el médico. Su expresión era grave y habló sin rodeos:

—Si es amigo suyo, le recomiendo que alerte a la policía.

Su voz contenía una indignación apenas contenida mientras proseguía:

—Esto es pura tortura. Me parece inconcebible que en pleno siglo XXI se pueda tratar así a un ser humano.

Un presentimiento sacudió a Sierra.

—¿Podría ver su informe médico? —solicitó.

El doctor le extendió el historial de Dickson. Al abrir la primera página, las palabras la golpearon como puñaladas: bazo roto, lesiones bucales, prolapso rectal, cuerpos extraños alojados, marcas de mordeduras, laceraciones por látigo...

No pudo continuar leyendo. Cerró el informe de golpe, sintiendo como si otra Daphne le estuviera suplicando ayuda desde el más allá. Bajó la cabeza sin hablar, pero el aura que la rodeaba hacía profundamente incómodos a quienes estaban cerca.

A Jonathan no le gustaba ver a Sierra así. De repente, le puso una mano en el hombro.

—¿Quieres salvarlo? ¡Te ayudaré!

Diez minutos después, Sierra y Jonathan entraron a la habitación del hospital. Para entonces, Sierra había recuperado la compostura. Las palabras de Jonathan la habían sacado de aquella oscuridad asfixiante, y finalmente comprendió lo que él había dicho antes.

Si ese día no hubiera ido a buscar a Dickson, tal vez al día siguiente habría escuchado sobre su muerte. Él estaba listo para morir junto con esas personas. Pero Dickson no era quien había hecho algo malo, no debería ser él quien muriera.

Al igual que Daphne. Ella solo había querido ganar un poco de dinero para su madre y su hermano, para salir y verlos antes. Pero al final, lo único que la esperaba era la muerte.

Cuando entraron, Dickson ya estaba despierto. Al verlos, un destello de humillación cruzó su rostro.

Sierra habló despacio.

—No necesitas sentir vergüenza. No has hecho nada malo. Ellos son los verdaderos monstruos.

Dickson tenía solo 19 años. Cuando enviaron a Daphne a prisión, él tenía apenas 16. Un chico de 16 años había cargado todo sobre sus hombros. Demasiado joven para trabajar legalmente, había sobrevivido hurgando en la basura para mantenerse a sí mismo y a su madre.

Cuando llegó a la mayoría de edad, trabajó en muchos empleos. Pero sin diploma ni habilidades, sus opciones laborales se limitaban a servir mesas o hacer entregas.

Capítulo 67 Una emoción desconocida 1

Capítulo 67 Una emoción desconocida 2

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