"¡Eres una idiota!" José Manuel le dio dos bofetadas, furioso.
Elena se dio cuenta por qué ese día, tantos guardias de seguridad habían renunciado, diciendo que ya no querían trabajar. Todo era por culpa de Ramón...
¡Dios mío, qué hago ahora!
Ofender a Ramón tiene peores consecuencias que ofender a Hans.
"José Manuel." La voz de Ramón era fría, y su mirada era aún más helada. "Has lastimado a mi prometida dos veces, ¿es demasiado si le pido una mano de su hija?"
José Manuel se sentía impotente y dijo: "No es mucho, no es mucho. ¿Qué estás haciendo parado ahí, maldito? ¿No vas a hacer nada? ¿Necesitas mi ayuda?"
"¿José Manuel?" La Sra. Fuentes estaba angustiada y dijo: "Sr. Suárez, te lo ruego. Elena es aún una niña. Podemos irnos de Ciudad Vallesol para siempre..."
"¿Crees que puedes irte después de haber lastimado a la señorita Yolanda? ¡Están pensando demasiado fácil!" Carlos dijo fríamente: "Solo tienen 30 segundos."
Las lágrimas de Elena brotaron, negó con la cabeza, miró el cuchillo en el suelo, pero no se atrevió a cogerlo.
El tiempo empezó a correr.
José Manuel tragó saliva, recogió el cuchillo, y se acercó paso a paso a su hija diciendo: "No deberías haberlo hecho, ¡no deberías haber tocado a la gente del Sr. Suárez!"
"José Manuel..."
"Papá, no..."
Con un solo corte, la mano derecha de Elena quedó cubierta de sangre en un instante, con los huesos expuestos...
"¡Aah!"
Los gritos resonaron en el almacén.
La Sra. Fuentes corrió a abrazar a su hija herida, con lágrimas que corrían por su rostro.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Heredera Inesperada
😩😩😩😭...
Hola ¿Realmente no son gratis estas novelas?...