Entrar Via

La Heredera del Poder romance Capítulo 2803

—¡Chris! ¿Estás loco, o qué? —escupió Jasmina, sin poder moverse, aunque todavía le sobraba ese aire de superioridad con el que veía a todos por debajo.

No importaba el momento, pensaba ella, un perro siempre sería un perro, y una persona siempre una persona.

—¿Gente inferior? —repitió Chris, y soltó una carcajada amarga—. Jasmina, ¿es que para ti siempre seré alguien de segunda? ¿Crees que por ser "inferior" merezco que me traten como una basura?

Chris siempre había creído que Jasmina le había salvado la vida, por eso le era tan leal. Jamás imaginó que toda esa lealtad era en vano.

Para Jasmina, él no valía ni lo que un perro. Todo lo que había perdido, cada humillación, era gracias a ella.

—¿Qué quieres hacer? —Jasmina tragó saliva, notando la furia en su mirada—. No olvides que te salvé la vida… ¿Qué pretendes? ¡No te acerques!

Chris no se contuvo:

—Ya pasó lo que tenía que pasar, Jasmina. ¿O todavía crees que eres una santa intocable?

—¿Qué dijiste? —El miedo la desfiguró.

¿Acaso ese tipo de clase baja había abusado de ella mientras estaba inconsciente?

¡No! ¡No podía aceptarlo!

—¿Tú qué crees? —contestó Chris, devolviéndole la pregunta.

—¡No te atreviste! ¡No tuviste el valor! —Jasmina se puso roja de rabia—. ¿Sabes quién soy yo? ¡Chris! ¡Te vas a arrepentir! ¡Vas a morir, y no de cualquier manera!

Era la hija de los Mar, y si su familia se enteraba de que en la Tierra le había pasado algo, Chris estaba perdido. Para los Mar, aplastar a Chris sería como pisar una hormiga.

Si no fuera porque seguía inmovilizada, ya se habría encargado de él por su cuenta.

Chris la miró con desprecio:

—¿De verdad crees que los Mar van a preocuparse por ti?

—¿A qué te refieres? —preguntó Jasmina, desconcertada.

—¿De verdad crees que vas a poder regresar?

La pregunta la puso todavía más nerviosa.

—¿Qué quieres decir?

Chris se acercó y le levantó el mentón con la mano:

—Te metiste con la señorita Yllescas.

Al escuchar ese nombre, Jasmina sintió que se le escapaba el aire.

¡Qué iluso!

De pronto, Jasmina sintió que volvía a recuperar fuerzas. Poco a poco, pudo moverse hasta que, por fin, se incorporó en la cama. Se puso la ropa a toda prisa, sin importarle el desorden.

Recordando el momento en que, inconsciente, Chris la había ultrajado, sintió una oleada de humillación que la hizo apretar los dientes.

Eso no iba a quedarse así. Chris iba a pagar. Y Sue también.

Se mordió los labios, y en sus ojos se encendió una mirada decidida y cruel.

No perdió tiempo y salió al pasillo.

Chris no estaba en casa. Seguramente había salido con el auto, pensando que le tomaría más tiempo a Jasmina recuperarse.

Pero lo más urgente no era buscarlo, sino volver al sistema estelar S. Después, se encargaría de Chris.

Fue directo al sitio donde guardaban el transportador interestelar, pero por más que buscó, no lo encontró.

¿Se habría equivocado de lugar?

Mientras dudaba de su memoria, una voz sonó a sus espaldas:

—Jasmina, no vas a poder regresar.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Heredera del Poder