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La Guerra de una Madre Traicionada romance Capítulo 982

Estela sonrió con tranquilidad y dijo:

—Claro que no cuenta, Eva. Si tú te lo tomaras en serio, arrasarías con todos, de verdad harías honor a tu título de la más destacada de todas.

Yolanda no pudo evitar mirarla con cierta sorpresa.

—Estela, ¿tú has visto a Eva cuando de verdad se pone seria?

Estela se quedó pensativa unos segundos. Luego respondió:

—Eso fue hace ya varios años. En aquel entonces había una joven muy famosa en el círculo, se llamaba Lidia Rosales.

Lidia tenía un prometido de toda la vida, crecieron juntos y parecían llevarse bastante bien. De hecho, ya estaban a punto de comprometerse oficialmente.

Pero el día del cumpleaños de Lidia, decidió invitar a Eva a su fiesta y, desde entonces, todo cambió. El prometido de Lidia se enamoró de Eva y terminó dejando a Lidia.

La situación se volvió un escándalo. De ser novios de toda la vida, pasaron a ser enemigos irreconciliables.

Desde entonces, Lidia le tomó un odio tremendo a Eva y no perdía oportunidad para buscarle problemas.

Nerea, que hasta entonces había permanecido callada, preguntó en voz baja:

—¿Y cómo reaccionó Eva ante todo eso?

Estela explicó:

—Al principio, Eva la ignoraba. Pero Lidia se fue pasando de la raya: primero le vació una copa de vino tinto encima, luego hasta la empujó a la piscina...

La verdad, eran cosas bastante infantiles, pero fue suficiente para hacer enojar a Eva de verdad.

En ese momento, Estela se detuvo y lanzó una pregunta a las demás, cambiando ligeramente de tema.

—Oigan, ¿ustedes saben a qué se dedica la familia Rosales?

Yolanda, que siempre ha sido de las que no aguantan la curiosidad, saltó de inmediato:

—¡Estela, ya dinos! No nos dejes con la duda.

Estela soltó una sonrisa y explicó:

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