Sabrina regresó a la habitación del hospital y le preguntó a Hache:
—Hache, ¿qué te provoca almorzar? Yo te lo traigo.
El hombre, con esa mirada profunda y oscura, la observó en silencio.
—¿Vas a exponer a Araceli?
Sabrina no se anduvo con rodeos.
—Sí.
Sebastián preguntó:
—¿Es por mí?
Sabrina contestó con honestidad:
—La verdad, sí tiene que ver contigo, pero no es solo por eso. Tú solo fuiste el detonante.
Sebastián insistió:
—Pero si esto no hubiera pasado, ustedes no pensarían en exponer a Araceli justo ahora, ¿o sí?
Sabrina no lo negó, le sonrió mientras respondía:
—Cierto, pero igual no iba a pasar de este mes, la diferencia es mínima. Al menos así, sus fans van a ver quién es en realidad y tal vez hasta se ahorren el dinero de sus boletos.
Sebastián bajó la cabeza. Sus pestañas largas le cubrieron los ojos por un momento.
—Entonces sí tiene que ver conmigo.
Sabrina creyó que él estaba sintiéndose mal y quiso tranquilizarlo:
—Mira, no tienes por qué cargar con la culpa. Eres parte de mi gente. Si a la gente que me rodea cualquiera puede venir a pisotearla y ni siquiera puedo defenderlos, entonces cualquiera podría hacer lo que quiera con nosotros, ¿no crees?
—Hache, de verdad, no le des más vueltas. Si hoy la cosa fuera al revés y le hubiera pasado a Carolina, sería igual.
Sebastián ignoró esa última frase y murmuró, sin mostrar lo que pensaba:
—Está bien.
Sabrina pensó que él ya lo había entendido y decidió no insistir.
—¿Entonces qué te gustaría comer? Yo voy y lo compro.
Sebastián mencionó un par de platos sin pensar mucho.
Lo curioso era que el restaurante que Sebastián dijo quedaba lejísimos del hospital, en total casi dos horas entre ida y vuelta en carro.

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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Guerra de una Madre Traicionada
Not to mention that the translation is flawed too, right!?...
Wow, what a joke! It's only released up to chapter 200, after which it's blocked, and then released again from chapter 1434 onwards. That's ridiculous!...