André murmuró con voz baja y áspera:
—No era mi intención, te lo juro, entendiste mal, yo solo…
Parecía querer dar alguna explicación, pero al final se rindió.
—Perdón, fue mi error.
Sabrina lo miró con repulsión, sin molestarse en ocultar el asco en sus ojos.
—André, ¿cuándo vas a dejar de aparecerte en mi vida y molestarme? ¿Es que ni divorciándome logro librarme de ti? ¿De verdad tengo que largarme de este mundo para que me dejes en paz?
El rostro de André se descompuso por completo, una herida increíble asomó en su mirada.
—Sabrina, ¿de verdad me odias tanto?
Sabrina levantó la comisura de los labios, su voz sonaba ligera, casi burlona.
—¿Apenas te das cuenta, André? Durante este año, tú y Araceli no solo me fastidiaron, sino que me dieron asco. Cada vez que los veo juntos me dan ganas de vomitar.
La mirada de Sabrina atravesó a André como un puñal.
Por un segundo, la rabia cruzó por los ojos de él.
—¿Entonces quién te gusta? ¿Gabriel? ¿Por él preferiste dejarlo todo, incluso a nuestro hijo, para divorciarte de mí?
Sabrina no tenía la menor intención de repasar las mismas discusiones de siempre.
Él jamás aceptó que tuviera la culpa de algo, ni mucho menos que pudiera equivocarse.
Con indiferencia, Sabrina soltó:
—No es por nadie. Y mucho menos por ti.
Los ojos de André brillaron con una sombra rojiza de furia.
—¿Así que lo reconoces?
Al ver la expresión furiosa de André, Sabrina no pudo evitar reírse.
—¿Por qué pones esa cara, André? Pareces un tipo a quien acaban de engañar.
¿Te duele tanto? A ver, te recuerdo que yo, por lo menos, solo me acerqué a otro hombre después de divorciarme.
—Si a ti te molesta, procuraré no hacerlo más. Pero Sabrina, no tienes por qué meterte con Gabriel solo para vengarte de mí.
Sabrina solo lo miró, completamente harta.
De verdad, ya no le quedaba nada de paciencia para él.
—André, ¿es que no entiendes lo que te digo? Lo que pase entre Gabriel y yo no tiene nada que ver contigo, ni lo hago para fastidiarte.
Ya tomé la decisión de divorciarme. Jamás tuve intención de volver contigo.
Lo miró con intensidad, cada palabra saliendo firme y directa.
—André, el matrimonio no es un juego de niños. No es algo que terminas cuando te enojas y retomas cuando se te pasa. Si sigues pensando que voy a volver, mejor saca esa idea de tu cabeza.
Por un momento se detuvo y, con un rostro más serio que nunca, lo enfrentó de nuevo.
—André, ya no te amo.
La Sabrina que te quiso tanto, la mataste tú mismo. La destrozaste cada vez que preferiste a Araceli, cada vez que me dejaste sola, cada vez que me quitaste lo que era mío. Esa Sabrina ya no existe.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Guerra de una Madre Traicionada
Not to mention that the translation is flawed too, right!?...
Wow, what a joke! It's only released up to chapter 200, after which it's blocked, and then released again from chapter 1434 onwards. That's ridiculous!...