Carolina arrugó la frente y soltó con un tono serio:
—La verdad, en nuestro país esas cosas deberían cambiar ya.
No pasó mucho tiempo antes de que anunciaran los resultados del duelo entre Sabrina y Araceli.
Sabrina obtuvo diez puntos.
Araceli… cero.
Ni el presentador ni los jueces, que intentaron suavizar la derrota diciendo que Araceli había perdido con dignidad, lograron evitar que ella sintiera una vergüenza terrible.
¡Otra vez había perdido frente a Sabrina!
Por suerte, antes de salir al escenario, Araceli se preparó mentalmente y no permitió que su dignidad terminara pisoteada del todo.
Se esforzó por mantener una sonrisa elegante y, mirando a Sabrina, dijo:
—Señorita Ibáñez, felicidades por haber ganado el primer duelo.
Sabrina le respondió con una sonrisa igual de cortés:
—Gracias por tus buenos deseos, señorita. Todavía tendremos otra oportunidad de enfrentarnos, así que espero que te recuperes pronto y que tu mano sane para que, en nuestro próximo duelo, puedas ganar de vuelta.
Esta vez Sabrina sacó noventa y nueve puntos.
¡Para vencer a Sabrina había que tener una puntuación perfecta!
Incluso Marcelo, que había dejado a todos boquiabiertos con su actuación, solo logró noventa y cinco puntos como máximo.
Araceli ni siquiera pudo superar la puntuación de Marcelo.
¿Quién dijo que ganarle a Sabrina era cosa sencilla?
Después de ese intercambio de cortesías cargadas de hipocresía, Sabrina y Araceli se bajaron del escenario.
Después, fue el turno de los demás concursantes.
Cuando todas las rondas terminaron, nadie consiguió superar a Sabrina en la tabla.
Araceli, fuera de Sabrina, tuvo la segunda mejor puntuación.
Aun así, perdió contra Sabrina, así que solo pudo quedarse con cero puntos.
Ese día solo era el inicio de la primera ronda del torneo. Los demás concursantes todavía tenían esperanzas de remontar.
Aunque no lograran alcanzarla en la primera vuelta, todavía quedaba una segunda oportunidad.
Cuando acabaron todos los duelos, el presentador anunció el inicio de la votación popular en internet.
—A ver, jueces, ¿quién creen que se lleva hoy el título de favorita del público?
—Sebastián, ¿no que me ibas a ayudar con los votos? ¿Por qué solo le gané a Sabrina por tan poco?
La voz de Sebastián sonó indolente, como si nada le importara:
—Sabrina ganó hoy, fue la campeona indiscutible. En cuanto a talento, belleza y carisma, te supera en todo. ¿De verdad creías que solo por dar lástima ibas a ganarle por tres millones, cinco millones… o hasta diez millones de votos? Nadie es ingenuo, Araceli. ¿Tú crees que eso pasa?
Hizo una pausa y continuó:
—Igual, ganar por un millón o por cien mil es ganar. Lo importante es llevarse la victoria. Así como en el puntaje, puedes quedar en segundo lugar, pero igual te vas con las manos vacías.
Las palabras de Sebastián le dieron justo donde más le dolía.
Araceli apretó los dientes de pura rabia, pero no encontraba qué contestar.
Después de todo, sí le había ganado a Sabrina.
Araceli no se atrevía a enfrentar a Sebastián, así que, furiosa, simplemente colgó la llamada.
...
El primer día del torneo, Sabrina venció de forma aplastante a la fastidiosa Araceli, lo que puso feliz a Daniela.
Con una sonrisa de oreja a oreja, agitó la mano y exclamó:
—¡Vámonos! ¡Hoy invito yo, vamos a celebrar!

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Guerra de una Madre Traicionada
Not to mention that the translation is flawed too, right!?...
Wow, what a joke! It's only released up to chapter 200, after which it's blocked, and then released again from chapter 1434 onwards. That's ridiculous!...