Entrar Via

La Guerra de una Madre Traicionada romance Capítulo 559

Antes de que André pudiera decir algo, una serie de pasos apresurados resonaron, acercándose rápidamente.

—¡André! ¡Elige a Araceli!

Fabián, quien de alguna manera se había enterado de lo que estaba sucediendo, llegó cojeando, visiblemente agitado.

André frunció el ceño. —¿Qué haces aquí?

Fabián, con una expresión de preocupación, respondió: —Si no venía, Araceli estaría en grave peligro hoy. André, tienes que elegir a Araceli. Su deseo no se ha cumplido y solo le quedan unos pocos meses. ¡No podemos dejar que muera aquí!

Anoche, Pedro le había dado tal golpiza que casi no pudo levantarse de la cama. Planeaba quedarse en casa recuperándose. Sin embargo, poco antes, había recibido una llamada de Jorge informándole que Araceli había sido secuestrada. Se apresuró a llegar lo más rápido posible, temiendo que si tardaba un poco más, Araceli podría no salir con vida.

Con una voz tranquila y serena, André dijo: —Si solo le quedan algunos meses, ¿por qué no elegir a alguien que pueda vivir más tiempo?

Fabián quedó atónito, sin poder creer lo que oía. ¿Eso lo había dicho André? ¿No era él el que siempre favorecía a Araceli?

André continuó: —Araceli ya está gravemente enferma, su tiempo es limitado. Podría dejarle la oportunidad de vivir a otra persona. Araceli es tan bondadosa que estoy seguro de que lo entendería.

Al decir esto, André miró a Araceli.

—Araceli, ¿verdad que tengo razón?

El rostro de Araceli mostró una fragilidad momentánea. Forzó una sonrisa débil. —André tiene razón. Ya no hay valor en intentar salvarme.

Luego, se dirigió a Thiago, quien parecía aturdido.

—Thiago, vete con tu mamá. No te preocupes por la señora Vargas.

Hace un momento, Thiago había escuchado la conversación entre Sabrina y el secuestrador. Sabrina conocía al secuestrador.

Fabián abrió la boca para replicar. —¿No dijeron los secuestradores que podías elegir? Si eliges a Araceli, estará bien...

Su voz fue apagándose al darse cuenta de la contradicción en sus palabras. Pero rápidamente recuperó su determinación.

—Hace años, te ayudé a escapar de quienes te perseguían. Sin Araceli, habría muerto... Le debemos una vida, y hoy es momento de devolverle el favor. André, no me digas que no vas a cumplir con tu deuda.

La voz de André se volvió distante. —Entonces, ¿lo que hice por ella todo este tiempo no cuenta para nada?

Fabián evitó su mirada. —De cualquier manera, hoy debes elegir a Araceli...

André, con un tono frío, replicó: —¿Quieres que frente a Thiago, elija a alguien que solo tiene unos meses de vida y abandone a su madre biológica? Fabián, ¿no te parece absurdo?

Sabrina, al escuchar esto, mostró una expresión de sorpresa en sus ojos.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Guerra de una Madre Traicionada