Al escuchar las palabras de Chiara, la expresión de Eva también se enfrió poco a poco.
—Entonces, ¿admites que, para ganarte la confianza de Sebastián, le contaste todo sobre su gran amor?
Al principio, Chiara también había pensado en usar a Eva para destruir a Sabrina.
Pero, para colmo, Eva no solo no le hizo un rasguño a Sabrina, sino que ella misma había quedado en completo ridículo.
En la carrera de autos no solo había perdido, sino que además había perdido de una manera bastante humillante.
Y ni hablar de que Sebastián nunca la miró con otros ojos por aquello de ser su "gran amor".
Era lógico saber por qué; Eva ahora tenía un esposo y un hijo, así que Sebastián no se iba a fijar en ella bajo ninguna circunstancia.
¿Acaso se seguía creyendo que era la misma diosa pura y casta de antes de casarse?
Chiara replicó con frialdad:
—Si tú lo dices, pues así será. Ya estoy harta de tus rodeos y de que quieras tenerlo todo.
Sabrina ahora tiene todo el poder en sus manos. ¿En serio crees que vas a poder voltearle la situación? Deja de soñar.
Si no tuvieras a tus arrastrados detrás de ti, ¡tú no serías absolutamente nada!
Si no hubiera sido porque tú y Federico Ramos se empeñaron en tenderle una trampa a Herrera hace tres años, y Sabrina les dio la vuelta a su plan, ¿crees que yo habría terminado siendo la víctima de su estúpida guerra?
Eva sintió cómo le tocaban una fibra sensible, y su mirada se volvió helada.
—¿La víctima? Si caíste en la trampa fue porque tú misma quisiste perjudicar a Sabrina.
Si no le hubieras pagado a un hombre para que se acostara con Sabrina, ¿crees que te habrían pillado a ti en la cama delante de todos?
Chiara, el simple hecho de dejarte casarte con Federico ya te salió bastante barato. No seas malagradecida con la suerte que has tenido.
Chiara soltó una carcajada burlona.
—Crecí en la familia Castaño desde pequeña. Soy una señorita de buena cuna y derecha. ¿Te crees que soy igual que tú, una hija ilegítima que no se puede ni presentar en sociedad?
¿De verdad piensas que nunca he visto el mundo y que nunca he disfrutado del lujo y la riqueza?
Vaya, vaya, ¿que soy malagradecida con la suerte que he tenido?
¿Qué pasa, acaso antes de unirme a la familia Ramos dormía en las calles?
No pongas esa cara de arrogancia conmigo; ese truquito solo te sirve con mujercitas sin buen apellido. ¡Venir a decirme eso a mí... es buscarte la humillación!


Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Guerra de una Madre Traicionada
Not to mention that the translation is flawed too, right!?...
Wow, what a joke! It's only released up to chapter 200, after which it's blocked, and then released again from chapter 1434 onwards. That's ridiculous!...