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La Guerra de una Madre Traicionada romance Capítulo 1321

Ni Sabrina ni André le prestaron atención a Esteban.

Hablar con gente como él era rebajarse a su nivel.

—Padre —dijo Sabrina, mirando a Martín—, supongo que ha venido a buscarme por algo importante, ¿no?

—Federico, dale el video a Sabrina —ordenó Martín.

Federico le entregó un celular a Sabrina.

Lo encendió y vio que era la grabación del interrogatorio de Fontaine.

Al principio, Fontaine se mostraba desafiante y no respondía a ninguna de las preguntas de los Ramos.

Hasta que Martín perdió la paciencia y Federico ordenó que usaran otros métodos.

Después de resistir un rato, Fontaine finalmente se derrumbó y habló.

—Ese gigoló, Sebastián, me dijo que fue Sabrina quien le ordenó matar a Quentin Fontaine. Si no, ¿por qué un simple guardaespaldas, que no tenía ningún rencor contra Quentin, lo mataría? Para ganarse mi confianza, colaboró en secreto conmigo para secuestrar a Thiago. Luego, fingió venir a rescatarlo solo, para así librarse de sospechas y, de paso, hacer que la familia Ramos le debiera un gran favor. Él mató a mi hijo, así que no me creí ni una palabra de lo que dijo. Pero pensé que podía usarlo para tenderle una trampa y acabar con él y con Thiago de una vez por todas. ¡Ja, ja, ja! ¡Me han dicho que ese gigoló y ese mocoso casi mueren! ¡Qué satisfacción!

Martín, por supuesto, no se creyó la versión de Fontaine y se disponía a seguir interrogándolo cuando Fontaine se suicidó, estrellando su cabeza contra la pared.

Martín y Federico se quedaron atónitos.

Antes de venir, Esteban y Eva no conocían los detalles del interrogatorio.

Solo vieron a Martín, con el rostro sombrío, preguntarles dónde estaba Sabrina.

Ambos pensaron que Martín estaba enojado porque Sabrina no se había quedado a cuidar de Thiago.

No tenían idea de que había pasado todo esto.

Era imposible saber si lo que Fontaine había dicho era cierto o no, ya que estaba muerto.

Federico, por su parte, era de mente tradicional y conservadora, y al igual que Martín, siempre sopesaba los pros y los contras.

Si le daban más importancia a Sabrina, inevitablemente le prestarían menos atención a Eva.

Eva había luchado mucho para entrar en el Grupo Ramos, incluso había renunciado a su especialidad. No estaba dispuesta a ser una simple empleada.

El poder, solo cuando lo tienes en tus manos, te da seguridad.

La voz de Martín interrumpió los pensamientos de Eva.

—Sabrina, independientemente de si Fontaine nos engañó o no, todo esto empezó por culpa de Sebastián. Si él no hubiera matado a Quentin Fontaine, ¿habrían secuestrado a Thiago?

—Vayan al grano —dijo Sabrina—. ¿Qué es lo que quieren?

—Ya investigué a ese tal Sebastián —intervino Federico con voz grave—. No sabemos nada de él, es una mala influencia. No puedes seguir teniéndolo a tu lado. Si te resulta difícil deshacerte de él, nosotros podemos hacerlo por ti.

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