Entrar Via

La Espectacular Transformación de la Reina AI romance Capítulo 860

Después de unos segundos de estupor, Mercedez emitió un leve:

—Sí.

Paco estaba tan emocionado por haber regresado que no notó la tensión en el ambiente.

—Ah, qué mala suerte —dijo encogiéndose de hombros.

Después de la cena, Mercedez y los demás se quedaron charlando con Paco un rato más antes de retirarse a sus habitaciones.

Ya encerrada en su cuarto, sacó el teléfono. Se quedó mirando fijamente el número de Armando en la pantalla por un largo rato antes de atreverse a marcar.

La línea daba tono, pero nadie respondió.

Cuando se cortó la llamada, volvió a intentarlo.

Seguía sin haber respuesta.

Después de un par de intentos inútiles, se dio por vencida y bajó el celular lentamente.

Ya de madrugada, cuando Paco por fin subió a dormir, Mercedez bajó sigilosamente a la sala. Al instante, las miradas de Pedro y los demás se clavaron en ella.

Mercedez negó con la cabeza en silencio.

Pedro y el resto entendieron el mensaje: seguía siendo imposible contactar a Armando Frias.

Pedro frunció el ceño, completamente desconcertado por la actitud del magnate.

Beatriz también estaba hecha un manojo de nervios.

Todos entendían que Armando no pudiera involucrarse y salvarlos en medio del escándalo, pero ya había pasado bastante tiempo y seguía sin dar la cara. Sin embargo, tampoco había dicho nada de romper su relación con Mercedez...

Su plan original era darle un poco de espacio, pero con la inminente caída de Tecnología Lobos y Red Nova, el tiempo se les había agotado.

Mercedez era la más consciente de la gravedad del asunto.

Aunque estaba convencida de que Armando no sentía ni una pizca de amor por Paulina, el hecho de que él no contestara sus llamadas ni sus mensajes la estaba volviendo loca. ¿Cómo iba a tener paz en medio de esa incertidumbre?

Tratando de mantener la compostura, se puso de pie.

—Mañana intentaré comunicarme con él otra vez.

—Y si tu cuñado sigue ignorándote, ¿qué vamos a hacer? —preguntó Alicia Saavedra en tono de pánico.

Mercedez se quedó callada un segundo.

—Para nada, la verdad es que me estoy muriendo de aburrimiento —respondió él. Aunque su voz sonaba normal, en el fondo sentía cierta incomodidad al hablar con ella, sobre todo después de los horribles secretos que habían salido a la luz sobre su familia.

—Necesito ver a Armando por un asunto importante, pero no he podido comunicarme con él en toda la mañana. Quería preguntarte si sabes algo.

—¿Es una emergencia? ¿Quieres que yo le marque? —ofreció Alfredo.

—No te preocupes, prefiero ir a buscarlo yo misma. ¿Sabes en dónde está?

Obviamente no quería que él le llamara; lo único que buscaba era conseguir la ubicación exacta de Armando Frias.

Sin sospechar sus verdaderas intenciones, Alfredo contestó:

—Ni idea, la verdad es que casi no he hablado con Armando estos últimos días. ¿Quieres que le pregunte a Castulo? Él seguro sabe.

Mercedez dudó un segundo antes de responder.

—No te tomes la molestia. Tampoco es algo de vida o muerte. Más al rato intentaré llamarle de nuevo.

—Vale, como tú prefieras.

Mercedez no alargó más la conversación y se despidió rápidamente.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Espectacular Transformación de la Reina AI