Paulina detuvo el paso.
Josefina, al ver que se frenaba de golpe, levantó la cabeza.
—¿Mamá?
Era solo salir a jugar con Josefina; si Armando no tenía problema con eso, ella tampoco.
Paulina no dijo nada más.
Había llegado en su propio carro. Al salir, justo cuando iba a subirse, escuchó a Armando decir:
—¿Quieres que maneje yo?
Antes de que Paulina pudiera responder, Armando ya se dirigía a su carro y abría la puerta del conductor.
Paulina se quedó quieta.
Pero al ver que Josefina ya se había subido feliz al asiento trasero, no objetó nada.
Como Josefina quería ir de compras, fueron a un centro comercial.
Aunque últimamente salían los tres juntos con más frecuencia por culpa de Josefina, la mayoría de las veces iban a fincas privadas y solo ocasionalmente comían en restaurantes concurridos.
Hacía dos años que no venían juntos a un centro comercial tan lleno y ruidoso.
Yendo a un lugar con tanta gente, ¿Armando no tenía miedo de encontrarse con alguien conocido?
Al pensar en esto, después de bajarse del carro, Paulina le echó una mirada a Armando.
Armando no la miró. Josefina estaba de muy buen humor y jalaba a su papá hacia adelante.
—Papá, quiero esos bloques de construcción que te dije la otra vez, tú…
No terminó la frase; volteó y llamó a Paulina, que se había quedado dos pasos atrás.
—Mamá, ¿qué pasa?
Paulina no respondió. Armando también volteó a verla.
Josefina soltó la mano de Armando y corrió de regreso para tomar la de ella.
—Mamá, primero vamos a ver los bloques y luego vamos a ver lo que tú quieras, ¿sí?
Paulina retiró la vista de Armando, apretó la mano de la niña y dijo:
Paulina no contestó, hizo como que no lo escuchó.
Armando, al ver su reacción, tampoco insistió. Viendo que ella estaba concentrada respondiendo mensajes, guardó silencio.
Después de que Josefina salió del baño, la acompañaron un rato más hasta que anocheció.
Josefina tenía hambre, así que entraron a cenar a un restaurante japonés.
Apenas entraron, llamaron la atención de la gente alrededor.
Entre esa gente, por supuesto, estaban Beatriz Saavedra y la abuela Saavedra, que estaban sentadas en un reservado con biombos.
Ellas también habían salido de compras.
Pero jamás imaginaron que se encontrarían ahí a Armando, Paulina y Josefina, los tres juntos.
Al fin y al cabo, en este centro comercial había muchísima gente. Si se topaban con alguien conocido, bastaba con que Josefina gritara "mamá" para que la relación entre Armando y Paulina quedara expuesta al público.
Precisamente por eso, en el pasado, incluso cuando Armando salía a comer o a jugar con Paulina para complacer a Josefina, siempre era extremadamente cuidadoso.
Pero ahora, aparecían en un centro comercial con tan poca privacidad…

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Espectacular Transformación de la Reina AI
Por qué está para cobrar no puedo seguir leyendo alguien que me ayude con los últimos capítulos desde 884 por favor 🙏 y gracias de antemano...
yo quiero savb Reamente es muy triste porque la historia tenia una sinopsis que me atrapo pero a medida que trascurrió la historia , no tiene nada que ver con lo que esta pasado , después nos ilusionan con una posible segunda oportunidad para paulina y no fue así eso se murió . y no entiendo que es lo que la autora quiere realmente ,seguimos en lo mismo ... quien vio la novela elif , esta haciendo competencia con ella de todo modos le deseo mucha suerte yo solo entro dependiendo de los comentario leo... BESOS CHICOS...
Definitivamente sigo apoyando a Tito,se que est asiendo prudente por Paulina y que su trabajo le impide estar muy libre; pero no deberían tenerlo tan desaparecido ...Sería una decepción si se arreglará con el cacas jeje...
Ya no le dio demasiado de largo a Mercedes...
Me da coraje Armando que no enfrenta a Mercedes....
Coincido... Me gusta Tito para Paulina...
Que cara se les quedo a todos, cuando se enteraron de quien es PAULINA .si a mi me gustaria que se quede con tito ,pero tambien me gusta CASTULO ,aunque el no le caia bien hasta el dia que el la secustro para que lo llevara ....
Por fin avanza la historia....
Wow wow !!! Por fin, solo espero que la autora no permita que Paulina se quede con el cacas de Armando... asco,ya huele a podrido...me gusta Tito para Pau...
Al menos estos últimos capítulos han avivado un poco la cueca, veremos que inventará Armando para salvar a la vivaceta de Mercedez de la humillación de ser una amante... Ojala este cerca el capítulo en que elestúpido de Arante que se cree una lumbrera descubre los atentados contra su persona, auspiciados por su dulce Mercedez y/o familia Lobos-Saavedra......