Apenas el mayordomo se dio la vuelta para irse, Armando Frias le acercó a Paulina Romo el celular que había dejado en el cuarto de Josefina Frias.
Paulina tomó el teléfono sin mirarlo a los ojos, y solo murmuró:
—Gracias.
Armando no respondió nada.
Paulina se bajó de la cama y pensó en ir al cuarto de Josefina para lavarse la cara y cepillarse los dientes.
Pero Armando, como si adivinara lo que tenía en mente, se quedó quieto y le dijo, mirando su perfil:
—Aquí también tienes cepillo de dientes y vaso para enjuagarte.
Paulina se detuvo un momento.
Ya que había regresado a este lado a descansar, quedarse a lavarse ahí tampoco era nada del otro mundo.
Sin decir nada, entró al baño del cuarto de Armando.
Mientras se cepillaba los dientes, llegó el doctor Rubén.
Cuando terminó de lavarse, el doctor Rubén le revisó el pulso, le preguntó en detalle cómo se sentía y, mientras le ponía el suero, le dio algunas indicaciones a Armando sobre los cuidados que Paulina debía tener en adelante.
Al marcharse el doctor, Armando le llevó a Paulina el tazón de avena que el mayordomo había traído.
Paulina dudó un instante antes de aceptar el tazón.
—Gracias.
—No hay de qué.
Paulina ya tenía la fiebre en cuarenta grados, se sentía fatal, y la verdad no tenía ganas de comer.
Aun así, hizo el esfuerzo y comió despacio.
Mientras tomaba la avena, como si recordara algo, volteó a ver a Armando, que la observaba desde no muy lejos, y le preguntó con voz ronca:
—¿Y Josie?
—Está abajo. Josie y la abuelita están muy preocupadas por ti, pero como la niña está débil y la abuelita tampoco se ha recuperado del todo, me dio miedo que vinieran a verte y se contagiaran. Por eso preferí que no subieran.
—Ya veo.
Paulina solo pudo comer la mitad del tazón antes de que el malestar le ganara.
Al ver que le costaba tanto trabajo comer, Armando no insistió; le retiró el tazón y le pasó una servilleta.
—Si te sientes mal, mejor descansa. Cuando termine el suero, le aviso al doctor Rubén para que suba a revisarte.
—Tengo calor.
En realidad, sentía una mezcla de calor y escalofríos.
El sudor la hacía sentir incómoda, así que fue al baño a cambiarse de ropa.
Al salir, Armando le pasó el termómetro.
—Hace rato te medí la temperatura dos veces. Al principio bajó mucho, pero después pareció subir otra vez. El doctor Rubén dice que eso es normal. Ya casi es hora, vamos a medir otra vez.
Paulina tomó el termómetro.
—Está bien.
Aunque todavía se sentía débil, notó que estaba mejor que antes. Al ver la computadora en el escritorio de Armando, le dijo:
—Ya puedo cuidarme sola, si quieres sigue con tu trabajo.
Armando la miró un momento, sin decir nada.
En ese instante, su celular comenzó a sonar.
Fue a contestar la llamada, saliendo de la habitación mientras hablaba por teléfono.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Espectacular Transformación de la Reina AI
Por qué está para cobrar no puedo seguir leyendo alguien que me ayude con los últimos capítulos desde 884 por favor 🙏 y gracias de antemano...
yo quiero savb Reamente es muy triste porque la historia tenia una sinopsis que me atrapo pero a medida que trascurrió la historia , no tiene nada que ver con lo que esta pasado , después nos ilusionan con una posible segunda oportunidad para paulina y no fue así eso se murió . y no entiendo que es lo que la autora quiere realmente ,seguimos en lo mismo ... quien vio la novela elif , esta haciendo competencia con ella de todo modos le deseo mucha suerte yo solo entro dependiendo de los comentario leo... BESOS CHICOS...
Definitivamente sigo apoyando a Tito,se que est asiendo prudente por Paulina y que su trabajo le impide estar muy libre; pero no deberían tenerlo tan desaparecido ...Sería una decepción si se arreglará con el cacas jeje...
Ya no le dio demasiado de largo a Mercedes...
Me da coraje Armando que no enfrenta a Mercedes....
Coincido... Me gusta Tito para Paulina...
Que cara se les quedo a todos, cuando se enteraron de quien es PAULINA .si a mi me gustaria que se quede con tito ,pero tambien me gusta CASTULO ,aunque el no le caia bien hasta el dia que el la secustro para que lo llevara ....
Por fin avanza la historia....
Wow wow !!! Por fin, solo espero que la autora no permita que Paulina se quede con el cacas de Armando... asco,ya huele a podrido...me gusta Tito para Pau...
Al menos estos últimos capítulos han avivado un poco la cueca, veremos que inventará Armando para salvar a la vivaceta de Mercedez de la humillación de ser una amante... Ojala este cerca el capítulo en que elestúpido de Arante que se cree una lumbrera descubre los atentados contra su persona, auspiciados por su dulce Mercedez y/o familia Lobos-Saavedra......