—Mamá, ahora tengo que ir a la oficina. Tu bisabuelita no se ha sentido muy bien últimamente y necesita descansar. Cuando esté mejor puedes ir a visitarla, ¿de acuerdo? —dijo Paulina con voz suave.
Aunque la abuelita Romo nunca había regañado a Josefina por acercarse a Mercedez Lobos, desde que supo que Yolanda también tenía problemas de salud, la señora parecía haber perdido la mitad de su energía. En estos días, se le notaba apagada y ausente.
Paulina pensó que si en este momento la abuelita veía a Josefina, seguro se pondría peor al recordar lo cercana que estaba a Mercedez. Mejor evitarle ese mal rato.
—¿Qué? ¿La bisabuela está enferma? ¿Es grave? Mamá, ¿por qué no me dijiste nada? —preguntó Josefina, genuinamente preocupada.
Paulina dudó un par de segundos antes de contestar.
—No quería que te preocuparas, por eso no te lo mencioné.
Mientras decía esto, Paulina fue soltando poco a poco los brazos de Josefina que la rodeaban.
—Ya es tarde, tengo otros pendientes. Cuídate mucho, ¿sí?
Josefina no quería soltarla, pero al ver lo ocupada que estaba su mamá, terminó aflojando su agarre. Apenas lo hizo, la tristeza la invadió.
—¿Por qué estás tan ocupada últimamente, mamá? Hasta más que papá. ¿Entonces cuándo vas a tener tiempo para mí?
—No lo sé, hijita —Paulina bajó la mirada.
Mientras respondía, le vino a la mente el asunto del divorcio con Armando. Sabía que no podía esconderlo para siempre. Pero… cuando se separaran, si Armando quería casarse con Mercedez, seguro encontraría la forma de explicárselo a Josefina. Ella misma no tendría que decir nada.
Josefina bajó la cabeza, resignada.
—…Está bien, mamá. Eso me lo dices todos los días.
Paulina sabía que estaba usando la misma excusa una y otra vez. Pero en ese momento, no tenía otra salida.
—Me voy, cuídate mucho.
—…Bueno…
Josefina no podía apartar la vista de la silueta de su madre mientras se alejaba por el pasillo. El corazón le pesaba como una piedra.
Cuando Paulina desapareció de su vista, Mercedez se acercó, le revolvió el cabello con delicadeza y le habló a Armando, quien hasta ese momento no había dicho casi nada.
—Ya se hizo tarde, ¿por qué no vamos a comer algo?
—Sí —respondió Armando, asintiendo.
Josefina por fin soltó el aire que tenía contenido y le habló a su papá, con la voz apagada:
—Papá, ¿podemos ir a casa a comer?
—Claro, vamos a casa.
Así, los tres salieron juntos del hospital, cada quien sumido en sus propios pensamientos.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Espectacular Transformación de la Reina AI
Por qué está para cobrar no puedo seguir leyendo alguien que me ayude con los últimos capítulos desde 884 por favor 🙏 y gracias de antemano...
yo quiero savb Reamente es muy triste porque la historia tenia una sinopsis que me atrapo pero a medida que trascurrió la historia , no tiene nada que ver con lo que esta pasado , después nos ilusionan con una posible segunda oportunidad para paulina y no fue así eso se murió . y no entiendo que es lo que la autora quiere realmente ,seguimos en lo mismo ... quien vio la novela elif , esta haciendo competencia con ella de todo modos le deseo mucha suerte yo solo entro dependiendo de los comentario leo... BESOS CHICOS...
Definitivamente sigo apoyando a Tito,se que est asiendo prudente por Paulina y que su trabajo le impide estar muy libre; pero no deberían tenerlo tan desaparecido ...Sería una decepción si se arreglará con el cacas jeje...
Ya no le dio demasiado de largo a Mercedes...
Me da coraje Armando que no enfrenta a Mercedes....
Coincido... Me gusta Tito para Paulina...
Que cara se les quedo a todos, cuando se enteraron de quien es PAULINA .si a mi me gustaria que se quede con tito ,pero tambien me gusta CASTULO ,aunque el no le caia bien hasta el dia que el la secustro para que lo llevara ....
Por fin avanza la historia....
Wow wow !!! Por fin, solo espero que la autora no permita que Paulina se quede con el cacas de Armando... asco,ya huele a podrido...me gusta Tito para Pau...
Al menos estos últimos capítulos han avivado un poco la cueca, veremos que inventará Armando para salvar a la vivaceta de Mercedez de la humillación de ser una amante... Ojala este cerca el capítulo en que elestúpido de Arante que se cree una lumbrera descubre los atentados contra su persona, auspiciados por su dulce Mercedez y/o familia Lobos-Saavedra......