Aunque Paulina y Mercedez coincidieron en el foro de la Universidad del Valle del Sol, ese día entre ellas no hubo ni el más mínimo contacto.
Ya entrada la tarde, entre las tres y las cuatro, Paulina y Jaime se prepararon para marcharse de la Universidad del Valle del Sol.
El profesor Torres y el director los acompañaron a la salida. Antes de dejarlos ir, el Sr. Torres le lanzó una invitación a Paulina:
—El sábado hay otro seminario en el centro de la ciudad, no sé si les gustaría...
En ese momento, Paulina se detuvo. Su mirada, casi sin querer, se posó justo donde estaba Beatriz, a unos metros de distancia.
Retiró la vista, apretó un poco los labios y respondió:
—Perdón, el sábado tengo asuntos importantes que atender, así que no podré ir.
Después de despedirse del Sr. Torres y del director, y una vez que el carro se alejó de la Universidad del Valle del Sol, Jaime rompió el silencio:
—Hace rato te noté rara cuando hablaron del sábado. ¿Te pasó algo?
Recordaba bien cómo Paulina había cambiado al mirar a Beatriz cuando mencionaron el sábado. No pudo preguntar antes por la presencia de extraños.
Paulina bajó la mirada y contestó con voz serena:
—El sábado es el cumpleaños de mi mamá.
Al escucharla, a Jaime se le quebró la voz.
Sabía que la mamá de Paulina llevaba años en el asilo, y que todo eso había sido por culpa de Beatriz y su gente. No era raro que Paulina mostrara ese tipo de emociones cuando estaba cerca de Beatriz y Mercedez.
Pasaron unos segundos antes de que Jaime volviera a hablar:
—¿Y tú qué piensas de la familia Lobos y la familia Saavedra?
Paulina apretó el puño:
—No quiero que la pasen bien. Pero...
Pero ahora estaban bajo la protección de Armando. Aunque La Conquista Comercial estaba creciendo bastante, enfrentarse a ellos seguía siendo complicado.
Aun sin que Paulina dijera más, Jaime lo entendía perfectamente.
—El mundo da muchas vueltas, ya verás que se nos va a presentar la oportunidad. No te desanimes —dijo, intentando reconfortarla.
—Sí —respondió Paulina.
...
El sábado, Paulina y David Romo prepararon un pastel con sus propias manos y se dirigieron en carro al asilo.
Hacía tiempo que no veían a Yolanda Romo, y ahora la notaban aún más delgada que antes.
El personal del asilo estaba animado celebrando el cumpleaños de Yolanda, pero ella, aunque era el centro de la reunión, parecía ajena a todo, como si no escuchara ni viera las felicitaciones ni el bullicio a su alrededor. Eso les partía el alma a Paulina, a la abuelita Romo y a los demás.
En ese momento, la directora del asilo se acercó. Al ver la tristeza en sus caras, se notaba que le dolía, pero tras un par de segundos de silencio, habló:
—Esta mañana le hicimos un chequeo a Yolanda y detectamos que la situación se ha agravado. Varios de sus órganos muestran signos claros de falla...
Paulina y la abuelita Romo se pusieron pálidas de inmediato:
—¿Qué... qué está diciendo?
Lidia le sonrió, pero al notar su semblante, se detuvo:
—Pauli, ¿te pasó algo?
Paulina negó con la cabeza, sin ganas de explicaciones.
Después de pagar, recogió sus bolsas y estaba a punto de irse cuando Lidia, con cierta duda, le dijo:
—Oye... el Sr. Armando está ahora en casa de los Lobos, cenando con la familia...
Paulina entendió enseguida que Lidia se refería a que Armando estaba acompañando a los de la familia de Mercedez.
No mostró ninguna reacción en su rostro, pero apretó con más fuerza las bolsas y, tras un leve “ajá”, se fue sin decir nada más.
Aquella noche, el ambiente en casa de los Romo era sofocante.
Paulina se encerró en su cuarto a leer.
No fue sino hasta casi las once de la noche que levantó la vista del libro y miró su celular, solo para darse cuenta de que se había quedado sin batería.
Lo puso a cargar y fue a bañarse.
Al salir del baño y revisar el celular, vio un montón de llamadas perdidas.
Al ver que Valentín la había llamado, dudó un momento antes de devolverle la llamada.
Valentín contestó enseguida:
—Srta. Paulina, por fin me contesta. Mire, le llamo porque acabo de recibir noticias del abogado del Sr. Armando. Me dicen que él ya terminó los trámites pendientes sobre los bienes, así que ustedes pueden empezar formalmente el proceso de divorcio.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Espectacular Transformación de la Reina AI
Por qué está para cobrar no puedo seguir leyendo alguien que me ayude con los últimos capítulos desde 884 por favor 🙏 y gracias de antemano...
yo quiero savb Reamente es muy triste porque la historia tenia una sinopsis que me atrapo pero a medida que trascurrió la historia , no tiene nada que ver con lo que esta pasado , después nos ilusionan con una posible segunda oportunidad para paulina y no fue así eso se murió . y no entiendo que es lo que la autora quiere realmente ,seguimos en lo mismo ... quien vio la novela elif , esta haciendo competencia con ella de todo modos le deseo mucha suerte yo solo entro dependiendo de los comentario leo... BESOS CHICOS...
Definitivamente sigo apoyando a Tito,se que est asiendo prudente por Paulina y que su trabajo le impide estar muy libre; pero no deberían tenerlo tan desaparecido ...Sería una decepción si se arreglará con el cacas jeje...
Ya no le dio demasiado de largo a Mercedes...
Me da coraje Armando que no enfrenta a Mercedes....
Coincido... Me gusta Tito para Paulina...
Que cara se les quedo a todos, cuando se enteraron de quien es PAULINA .si a mi me gustaria que se quede con tito ,pero tambien me gusta CASTULO ,aunque el no le caia bien hasta el dia que el la secustro para que lo llevara ....
Por fin avanza la historia....
Wow wow !!! Por fin, solo espero que la autora no permita que Paulina se quede con el cacas de Armando... asco,ya huele a podrido...me gusta Tito para Pau...
Al menos estos últimos capítulos han avivado un poco la cueca, veremos que inventará Armando para salvar a la vivaceta de Mercedez de la humillación de ser una amante... Ojala este cerca el capítulo en que elestúpido de Arante que se cree una lumbrera descubre los atentados contra su persona, auspiciados por su dulce Mercedez y/o familia Lobos-Saavedra......