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Jefe Irresistible: Rendida a su Pasión (de Maria Anita) romance Capítulo 987

"Anabel"

¡Nunca pensé que sería tan feliz en mi vida! Mi luna de miel había sido como un sueño, Rick era el hombre más cariñoso y gentil que existía y ni quería salir de esa isla desierta. El lugar era lindo y tuvimos días increíbles. Pero los diez días pasaron rápido y estábamos de vuelta a la vida real.

Fui a visitar a Leonel y le conté sobre la boda y el viaje, parecía gustarle oír, esbozaba sonrisas torcidas y me apretaba la mano. Estaba diferente, me miraba de forma diferente, parecía una mirada amorosa. Pero se emocionaba mucho también, así como yo, y en la hora en que lo abracé y me despedí, dio un suspiro tan lleno de emoción. Dije que volvería la semana siguiente y se esforzó para levantar la mano que aún funcionaba y tocar mi cara.

Cuando llegué a casa, encontré a Rick, Don y Flavio. Parecían tensos, especialmente Rick, pero sonrieron al verme.

—Flavio, descubriste algo sobre la muerte de mi mamá, ¿verdad? —Pregunté antes incluso de saludarlos y Flavio hizo un movimiento de cabeza confirmando.

—Mi vida, necesitas estar tranquila, piensa en los bebés. —Rick se levantó y me dio un abrazo.

—Voy a tratar, pero por lo visto Don ya sabe y no es bueno. —Concluí.

—No, Bel, no es bueno. —Don respondió. —Siéntate.

Me senté frente a Flavio, con Don y Rick a mi lado, cada uno sosteniendo una de mis manos. Flavio respiró hondo antes de empezar a hablar.

—Ana, voy a empezar diciéndote que tu mamá no se mató. Fue asesinada. —Flavio dio la primera información y fue como un golpe.

—Alguien fue cruel como para quitarle la vida. Para quitárnosla. —Miré a mi hermano, no podía evitar el llanto, ese asunto era una herida abierta en mi corazón.

—Desafortunadamente sí. —Flavio estaba tratando de ser gentil y dar la noticia de modo menos impactante.

—¿Quién fue, Flavio? Porque dijiste que no podría haber sido Leonel. —Lo miré fijamente, sería un golpe muy duro para mí si, después de construir ese puente para el perdón y para conectarme con Leonel, descubriera que él mató a mi mamá.

—No, no fue Leonel. —Flavio dio la noticia y esperó a que la registrara antes de dar la siguiente información. —Fue Irina.

Me puse de pie de un salto.

—¡Esa bandida! ¡Solo podía ser! Esa mujer... ¡nos destruyó! —Jadeaba de rabia y de dolor, sentimientos que no quería tener dentro de mí.

—¡Siéntate, Ana! —Rick apretó mi mano y me jaló con gentileza hacia abajo. —Ahora respira y cálmate. Estamos contigo. La verdad fue descubierta e Irina está presa, va a pagar por eso.

—¿Está presa? —Le pregunté a Rick y me volteé hacia Flavio. —¿La arrestaste? —Una chispa de esperanza por justicia se encendió en mí.

—Sí, la atrapamos. —Flavio confirmó. —Con la ayuda de Ruby y sus amigas.

—Hazme caso, Bel, no quieres. Es cruel. No necesitas tener esas imágenes en la cabeza. Ya pasaste por muchas cosas, la encontraste muerta, no necesitas ver ese video. —Don apretaba mi mano como si suplicara.

—¿Tú lo viste? —Pregunté y asintió. Sus ojos se llenaron de lágrimas.

—Es como ver al propio diablo hacer el mal. Por favor, no veas aquello. —Me imploró y me di cuenta en sus ojos que me pedía aquello para mi propio bien. Pensé por un momento y estuve de acuerdo.

—Está bien, no voy a ver. Ya es suficiente saber la verdad. —Respiré hondo. —¿Le vas a contar a Leonel?

—Sí, mañana. —Mi hermano respondió y sorbió por la nariz. —De cierta forma puso el mal en nuestra casa, en nuestras vidas. No lo voy a librar de eso, ese dolor también es de él, no solo nuestro.

—Tienes razón. —Estuve de acuerdo. —Menos mal que ahora todo está resuelto y aclarado. —Respiré hondo.

—Encontraste la felicidad, Bel. Y yo también. —Don me sonrió.

Tenía razón, estaba feliz con Rick y él con Del. Estaba esperando mis hijos con alegría y todo ese sufrimiento ya no era más parte de mi vida y nunca más volvería, porque me había casado con un hombre bueno y justo, gentil, con un gran corazón y que me hacía más feliz cada día. Mi familia sería construida sobre esos pilares y principalmente con mucho amor.

Ahora, lo único que me preocupaba era saber cuál sería el sexo de mis hijos, porque Rick se había metido en la cabeza que sería un niño y una niña. Deseaba que así fuera, aun sabiendo que de cualquier forma él estaría más que feliz.

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