"Viviane"
¡Pero en qué buen lío me metí! Mi mamá me va a matar cuando le cuente que fui arrestada. ¿Y por culpa de quién? De esa aprendiz de villana de novela. Ilana era una viboritita venenosa de verdad, debería haber sabido que me iba a ir mal por culpa de ella, pero el dinero que me daba era tan bueno.
Los policías me llevaron a la comisaría y me pusieron sentada en un cuartito con una mesa y cuatro sillas, cerraron la puerta y me dejaron ahí adentro. Al menos no me esposaron.
Pero también, ¡qué noche del infierno! Hasta que el tiíto abogado no estuvo tan mal, era hasta interesante, pero lo que armó Melissa... eso me metió en un buen lío. Pensándolo bien, ser arrestada justamente en ese momento no estuvo tan mal, si me hubiera quedado ahí en el Club Social era muy probable que Joyce y la resentida de Rosana me dieran una paliza ahí mismo, después de todo lo que ya había visto que las dos le hacían a Anabel, no dudaba.
La puerta del cuarto se abrió y entraron Melissa y el delegado. Pero qué delegado, tengo que decir... ¡bien que lo dejaría cachearme! El día que vine aquí estaba de traje y ya era algo, pero vestido con esa ropita negra y ese chaleco antibalas, ¡geenteee, qué era eso! ¡El hombre era un bombón! Pero necesitaba enfocarme en mi situación.
—Delegado, ¿por qué fui arrestada? —pregunté mirándolo directamente.
—No estás arrestada, Viviane, solo estás aquí para dar una declaración y por tu propia seguridad —explicó.
—Pero no habías dicho que necesitaba venir aquí otra vez —estaba encontrando todo raro.
—Pero las cosas cambiaron —solo dijo eso.
—Y tú, Melissa, ¿qué estás haciendo aquí? No, no soporto mirarte la cara —esa traidora, dijo que iba a hacer el video solo para ayudar a Anabel, pensé que solo se lo iba a mostrar a Anabel y ya.
—¡Ay, Viviane, deja de ser dramática! Mira, hice lo que tenía que hacer y lo sabes. Solo que no sabía que estarías ahí —Melissa jaló una silla y se sentó.
—¿Por qué le mostraste ese video a todo el mundo, Melissa? —estaba molesta, mi sugar ni me miraría más a la cara.
—¿Para qué le armaste trampas a Anabel tantas veces, Viviane? —Melissa me respondió con otra pregunta.
—Sabes, por dinero. Y era divertido, Anabel es una mosca muerta —me reí.
—¡Y tú eres una persona mala! —Melissa simplemente me lo echó en cara y no era mentira. Fui mala con muchas personas y con Anabel repetidas veces sin ningún motivo.
—Te pedí que no se lo mostraras a mi sugar —dije casi llorando.
—¿Sí, Viviane? Dime, ponte en mi lugar, si fueras tú para ayudar a Ilana, ¿habrías hecho diferente? Piensa, Viviane, te avisé que iba a limpiarle el nombre a Anabel. Agradece que no lo subí al internet. Ahora explícame, ¿cómo iba a limpiarle el nombre a Ana, si no mostraba el video? —habló Melissa y pensé por un minuto, realmente no podía haber hecho otra cosa.
—¡Ay, está bien! Ya pasó. Mira, hasta entiendo, Melissa. Yo habría hecho hasta peor. Está todo bien. En realidad sé que Anabel no se merecía eso, pero Ilana es mi amiga y la plata era buena —estuve de acuerdo por fin.
—Pues sí, Viviane, y si Ilana hubiera logrado lo que trató de hacer hoy, en este momento Anabel estaría presa por un crimen que no cometió —habló Melissa y entrecerré los ojos.
—Pero eso no justifica lo que tú y el marido de ella hicieron. Viviane, ¡te metiste en la casa de tu amante! ¡Además, estuviste liada con un hombre casado todo este tiempo! —Melissa me miraba con cierta irritación.
—Lo sé, Melissa, pero me gusta —dije simplemente, porque realmente no tenía cómo justificarme.
—Nunca voy a entender por qué la gente sigue casada si la relación ya no está bien. Ahí se consiguen amantes. ¿No es mejor terminar una relación primero para después empezar otra? —preguntó como si yo tuviera la respuesta para aquello, pero ni yo sabía.
—Sí, sería mejor, pero la vida no sigue guión, Melissa —era lo que podía decir, porque conmigo e Iván, las cosas simplemente fueron pasando.
—Ya mandé recoger la botella y la copa allá en la casa de Isidoro. ¿Tienes alguna idea de cuándo Ilana pudo haber puesto el veneno? —Flavio volvió al cuarto.
—Salió del cuarto una vez, fue justamente a buscar un whisky para Isidoro. Se ofreció a buscarlo. Solo pudo haber sido en ese momento —recordé. En ese momento quería matar a Ilana, podría meterme en un problemón esta vez.
—Perfecto. Viviane, hay un abogado ahí para ti. Después de que conversen, das tu declaración. Vamos a recoger las huellas de la botella, pero dudo que haya alguna y vamos a analizar el líquido —explicó el delegado, pero yo estaba pensando sobre el abogado.
—¡Pero no llamé a ningún abogado! —dije y lo miré confundida.
—Fue tu sugar, parece que no le importa lo que pasó. Viviane, espero no verte otra vez, entonces, ve si no le armas más trampas a Anabel —habló Melissa y salió del cuarto.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Jefe Irresistible: Rendida a su Pasión (de Maria Anita)
No sale el capitulo 7-8 y 9...
El capítulo 7 no sale...
No se puede continuar la historia después de cap 284 ,Marca error y compré monedas,intente con otras historias y si se pueden desbloquear pero esta no,ojalá arreglen eso por que ya que regresa a lectura gratis,va con otra historia de personajes que no conocemos,nunca se sabe qué pasó con Heitor y Samantha al final....