"Ilana"
Después de pensar mucho, ya sabía lo que necesitaba hacer, Isidoro me dio la motivación que necesitaba y me libraría de dos problemas de una vez. Ya tenía todo bajo control, lo único que faltaba era un nuevo hacker para ayudarme a subir los videos a la red sin que nadie descubriera que fui yo. Tal vez Viviane conociera a alguien.
—¿Ilana? Niña, ¿qué estás haciendo aquí? ¡Entra! —Viviane se sorprendió al abrir la puerta y verme ahí, parada en la entrada de su casa, pues siempre teníamos mucho cuidado de no ser vistas juntas.
—¿Qué mierda te hiciste en el cabello? —pregunté al ver el tono rosado en ese cabello estilo Chanel casi a la altura de las orejas y con flequillo en medio de la frente.
—¡Ay, ¿te gustó? ¡Moderno, ¿no?! ¡Mi sugar daddy lo adoró! —Viviane volteó la cabeza de un lado a otro exhibiendo aquello.
—¡No, no me gustó para nada! Eso no se parece en nada al cabello de Anabel —me quejé, eso sería un problema.
—Ay, pero ¿para qué voy a quedarme con el cabello igual al de la aburrida de Anabel? Esa sosa nunca cambia el color ni el corte del cabello, se queda con lo mismo siempre —se tiró en el sofá con las piernas para arriba.
—¡Tienes que quedarte con el cabello igual al de ella porque te necesito, idiota! —estaba sin paciencia y me tiré en el sillón frente a ella.
—¡Dios, Ilana, sigues siendo la misma grosera de siempre! Mira, hace años que no necesitas que finja ser esa sosa, ni pensé que pudieras necesitar eso otra vez —Viviane cruzó los brazos molesta.
—Pues sí, pero necesito y no sé por qué te quejas, siempre te pago bien —se lo eché en cara para que recordara que no hacía nada gratis.
—Ay, no te preocupes, compramos una peluca, va a quedar perfecto —chasqueó la lengua impaciente—. Anda, cuéntame, ¿qué quieres hacerle a esa pobre ahora?
—Nada del otro mundo, Vivi, vamos a repetir lo que hicimos la otra vez —claro que no le contaría a Viviane el plan completo.
—¡Ay, qué falta de creatividad! Muy básico eso —pero era una fastidiosa de verdad.
—Es lo básico que funciona, Vivi. ¿Y entonces, me vas a ayudar? —solo necesitaba que usara la maldita peluca y se quedara con Isidoro por una noche, solo eso, no entendía por qué estaba siendo tan molesta.
—¿Quién es el viejo de turno? —finalmente pareció interesarse en ayudarme.
—El abogado de mi papi —dije y torció la nariz.
—Ah, no, no voy. Ese puede conocer a mi sugar daddy y después me voy a quedar sin mi fuente, no va a funcionar —desde que tramamos contra Anabel, Viviane se volvió amante del viejo, el papá de la amiga de Anabel. No entendía cómo lo aguantaba.
—Dios mío, ¿todavía estás con ese idiota que usamos para hacer ese video de Anabel? —la miré sin poder creerlo.
—No todas tenemos un "papi" como tú, algunas tienen que hacer lo que hace tu madre —respondió y me reí.
—¿Qué pasó con el tuyo? —preguntó sorprendida.
—La policía arruinó mi esquema. No sé qué hizo, pero lo agarraron —dije simplemente y arqueó las cejas.
—Está bien, ya sé quién puede hacer el trabajo. Voy a hablar con el tipo y ver cuánto cobra. ¿Algo más? —parecía loca por deshacerse de mí, pero yo tampoco me quedaba en esa casita horrible más de lo necesario.
—No, ya me voy. Cuando consigas la peluca me avisas. Dile a tu mamá que le mando un beso —me levanté y salí.
Las cosas saldrían bien, muy bien. Viviane se quedaría con Isidoro, yo filmaría y lo subiría a la red, y después ese imbécil aparecería muerto, porque le iba a poner un venenito para ratas en el whisky que tanto le gustaba, pero la culpa recaería en la idiota de Anabel, a quien atraería a una trampa, para que no tuviera ninguna coartada, y eso sería fácil porque esa idiota siempre cayó en todas las trampas que le armé.
Me libraría de Isidoro, Anabel sería arrestada y la dejaría sufrir un poquito, después iba a alentar a papi a probar que estaba loca y se iría a un manicomio de todos modos y papi se quedaría con todo lo que ella tenía y después me lo daría todo a mí. Ah, claro, sin Anabel cerca conquistaría a Donaldo. ¡Plan perfecto! ¡Ah, cómo era de inteligente!
Entré a mi carro todavía repasando mi plan perfecto en mi mente. ¡Dios, cómo era de talentosa! Pero antes de arrancar el carro, noté por el retrovisor a un hombre sentado dentro de un carro negro un poco más atrás. Ya estaba ahí cuando llegué. ¿Será que la policía me estaba siguiendo?
Entonces una mujer dobló la esquina, pasando por mí apurada, y entró al carro, comenzaron a conversar, él debía estar solo esperando a la mujer, pero era mejor que esperara y viera si iban a salir de ahí o si me seguirían. Entonces me quedé esperando, pero no tardó mucho, el hombre arrancó el carro y pasó por mí sin ni siquiera mirarme.
Dios, ya me estaba volviendo paranoica, necesitaba librarme de la policía rápido. Tal vez con Anabel acusada de asesinato un nuevo abogado podría defenderme diciendo que Anabel tramó todo para que pareciera que yo la había atacado. Dios, era tan lista, ¡debería ser abogada! Me reí fuerte, satisfecha con lo que estaba planeando. Ahora solo era cuestión de tiempo, mi plan no podía fallar.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Jefe Irresistible: Rendida a su Pasión (de Maria Anita)
No sale el capitulo 7-8 y 9...
El capítulo 7 no sale...
No se puede continuar la historia después de cap 284 ,Marca error y compré monedas,intente con otras historias y si se pueden desbloquear pero esta no,ojalá arreglen eso por que ya que regresa a lectura gratis,va con otra historia de personajes que no conocemos,nunca se sabe qué pasó con Heitor y Samantha al final....