"Patricio"
Pasé toda la mañana pensando en lo que debería hacer y sabía que lo mejor sería dejar que Virginia se las arreglara con sus problemas. Pero no podía dejar de pensar que había algo malo y decidí descubrir qué había pasado. Llamé a un investigador, el mismo que Alessandro había contratado años antes para buscar a la chica del baile, que al final resultó ser Catarina, y le pedí que descubriera qué había estado haciendo Virginia desde que se fue.
Después me quedé pensando que tal vez Lisandra no estaba lidiando tan bien con todo esto, no entró a mi oficina en toda la mañana y sospechaba que se había molestado conmigo por haberme preocupado por Virginia. Fui sincero con ella, me preocupé por Virginia como me habría preocupado por cualquiera que conociera, no había por qué molestarse.
Ya había pasado mucho de la hora del almuerzo cuando salí de mis pensamientos y eso estaba extraño, Lisandra ni siquiera me llamó para almorzar. Salí de mi oficina y no la encontré en su escritorio. Entonces fui con Manu.
—Manu, ¿dónde está Lisandra? —pregunté y Manu solo levantó los ojos hacia mí como si estuviera de mal humor.
—Ah, pasó por tu oficina y te avisó. —respondió Manu y se volteó otra vez hacia la computadora.
—¿A mi oficina? Lisandra no entró a mi oficina hoy, Manu. —respondí y Rick salió de su oficina.
—¿Y estás tan preocupado por tu ex que solo te acordaste de preocuparte por tu novia ahora? —Rick me miraba sin ningún humor.
—¡No jodas, Rick! ¿Dónde está Lisandra? —Sí, estaba de mal humor y que Rick tuviera razón al señalar mi falla solo me estresó más.
—¡Si quieres saber, llama a Flavio! —respondió Manu sin ni siquiera mirarme.
—¿Qué está pasando aquí? —pregunté un poco alterado.
—¡Bájale, Patricio! ¡Te avisé que esto iba a molestar a Lisa! —Rick me llamó la atención y tenía razón.
—¡Maldición! Rick, ¿dónde está? —insistí.
—Llama a Flavio, me pidió que te dijera eso. —Rick repitió lo que Manu había dicho.
—¿Manu? —La miré suplicante por alguna información y respiró hondo.
—¡Vamos a mi oficina, papá! —Suspiré sabiendo que no me iba a gustar lo que iba a escuchar. Mi padre me siguió hasta mi oficina y cuando cerré la puerta comenzó a hablar.
—¿Qué tienes en la cabeza, Patricio? ¿Preocuparte por una mujer que se fue sin ni siquiera tener la consideración de terminar contigo? ¿Una mujer que se fue sin ninguna explicación? ¿Contratar un investigador para saber qué hizo esa mujer a estas alturas? ¿Cuando ya estás con Lisandra? Y, claro, en este proceso tuyo de hacerte el preocupado por esa chica, no te importó ni un poco lastimar a Lisandra una vez más, ¡una persona buena que todo lo que ha hecho en la vida es amarte! —Mi padre tenía razón en casi todo, pero yo no hice nada para lastimar a Lisandra.
—Papá, no lastimé a Lisandra. Hablé con ella sobre esto. —Traté de justificarme, pero parecía que no tenía justificación.
—¡Patricio, Patricio! ¿Eres idiota? ¿Cómo te sentirías si Lisandra te dijera que está preocupada por el ex novio y que se siente en la obligación de ayudarlo? ¿Cómo te sentirías si a tus espaldas contratara un investigador? ¿Cómo te sentirías si la vieras cabizbaja toda la mañana por el ex? Porque hasta donde me enteré, fue eso lo que ella vio esta mañana, al novio cabizbajo, preocupado y sufriendo por la ex novia, cuando la misma novia está pasando por un problema con un lunático que cree que ella debe casarse con él. Dime, te preocupaste tanto por tu ex, ¿sobró un minutito en esa agenda de preocupaciones para preocuparte por tu novia actual?
Nunca había visto a mi padre así. Hablaba alto y me tiraba las verdades en la cara sin medias palabras y comencé a darme cuenta de que tenía razón. Me concentré tanto en Virginia esta mañana que no pensé que Lisandra estuviera necesitándome. Y no fue por falta de señales, pues tuvo un sueño muy agitado en la noche y en la mañana Wanda notó que no estaba bien.
—¡Soy un idiota! —Me senté en el sofá y me puse las manos en la cara.
—¡Sí, eres un gran idiota! ¡Pero yo no lo soy! No crie a un mierda que no tiene responsabilidad con los sentimientos de otros. Entonces ahora dime, Patricio, ¿cómo vas a corregir esto? —Mi padre me encaraba con sus ojos castaños afilados y no sabía qué responder.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Jefe Irresistible: Rendida a su Pasión (de Maria Anita)
No sale el capitulo 7-8 y 9...
El capítulo 7 no sale...
No se puede continuar la historia después de cap 284 ,Marca error y compré monedas,intente con otras historias y si se pueden desbloquear pero esta no,ojalá arreglen eso por que ya que regresa a lectura gratis,va con otra historia de personajes que no conocemos,nunca se sabe qué pasó con Heitor y Samantha al final....