"Fernando"
Pensé que lo peor de mi día había sido el ataque de rabia de mi asistente contra mi vecino. Hasta habría sido divertido ver a los dos discutiendo, si yo no fuera su jefe y él no estuviera en el hospital acompañando a su hija. Pero entonces sonó mi celular y era Enzo, recordé las advertencias que me había dado la última vez que me llamó y esperaba mucho no tener que ir hasta Lince Mundi para alejar a los más atrevidos de cerca de mi novia.
—Enzo, por favor, dame buenas noticias porque hoy mi día está terrible. —Ya contesté el teléfono suplicando por algo bueno.
—¡Ay! Lo siento, Nando. Pero necesito avisarte de algo que vi y no me gustó. —Avisó y me estremecí.
—¿Qué pasó? ¿Necesito ir hasta allá? —Quise saber ya poniéndome de pie.
—No, Melissa ya está yendo hacia ti. Resulta que estábamos almorzando y ese tal Domani de la farmacéutica nos abordó, quería hablar con Mel.
—¿La dejaste sola con él? —Me preocupé.
—Mi tío y yo estábamos con ella, nos quedamos en la puerta del restaurante esperando, pero amenazó a Mel, Nando, y no me gustó. Mel está yendo hasta allá a hablar con tu tío, pero estoy preocupado, ya sabes, nuestra loca es medio demasiado intrépida y me preocupo, te estoy alertando para que ya empieces a pensar qué hacer. —Enzo era un chico listo, sabía que Mel iba a decir que era una tontería sin importancia, pero yo no creía que fuera así. Me explicó todo y mi cabeza ya estaba dando vueltas de preocupación.
—Gracias por avisar, Enzo. Voy a resolver esto.
Lo haría de verdad, no quería a ese hombre cerca de Melissa. Me despedí de Enzo y cuando puse el celular sobre la mesa mi tío entró en la oficina, pareciendo tan preocupado como yo.
—¿Qué pasó? —Pregunté.
—Heitor me llamó. —Dijo y levanté las cejas.
—Pues Enzo también acaba de llamarme. Aún no sé cómo, pero voy a mantenerla bien lejos de ese cretino. —Dije.
—Me parece bien, porque Domani es muy conocido por su agresividad. —Mi tío estuvo de acuerdo.
—¿Alguna forma de sustituir los productos que usamos de él y eliminar cualquier contrato con la farmacéutica? —Pregunté esperanzado.
—Desafortunadamente tiene productos únicos y cuyas patentes están lejos de poder ser quebradas. Podemos reducir lo que consumimos de él y mantener solo lo que únicamente él tiene, pero entonces él también puede vengarse y negarse a vendernos esos productos.
—¿Son tan esenciales? ¿No tienen un sustituto en el mercado? —Necesitaba mucho dejar de estar en manos de ese hombre.
—Podemos hacer un estudio, pero eso lleva cierto tiempo. —Mi tío explicó y gemí de frustración. —Pero vamos a mandar hacer el estudio, es mejor que quedarnos de brazos cruzados.
—Está bien. —Pensé por un momento y me volteé hacia mi tío. —¿Crees que puede lastimarla?
—Creo que es un sujeto frío y calculador y sin ningún escrúpulo y sí puede hacer algo para alejarla de ti. —Mi tío me puso más nervioso.
—Tiene que tener algún punto débil. —Suspiré y Melissa entró en la oficina en ese momento.
—Ay, ya veo todo, ¿quién llamó, Heitor o Enzo? —Ya fue preguntando.
—Los dos. —Mi tío se rio.
Me acerqué a ella para abrazarla, estaba empezando a preocuparme demasiado.
—Siento mucho que tengas que lidiar con esto. —Le dije al oído, pero se rió entre dientes, de esa manera que hacía cuando no se tomaba la situación en serio.
—¡Me gusta cómo actúas, Mel! —El tío Álvaro la elogió, lo que era un peligro, pues le daba a mi loquita aún más valor.
—Tío, ¿conoce a los hijos y la exmujer de Domani? —Mel preguntó y se me heló la sangre.
—¡Melissa Lascuran, no te vas a meter en el nido de serpientes! —La miré empezando a molestarme con su osadía despreocupada por su seguridad.
—Nando, ¿ya oíste hablar de destrucción interna del sistema? Es más o menos eso lo que planeo hacer, si mis cálculos están correctos. —Se volteó otra vez hacia mi tío.
—Sí, querida, conozco a los hijos y la exmujer de él, todos lo odian, la mujer sufrió como una condenada hasta lograr liberarse de sus garras y los hijos tomaron cartas por la madre. —El tío Álvaro comentó.
—¿Por eso ninguno de ellos trabaja en la farmacéutica? —Pregunté curioso.
—Sí, Domani les dijo que solo verán la farmacéutica después de que él muera, eso si les deja algo. Y Melissa tiene razón si logra ir por ese camino, es un gran triunfo aliarse con sus hijos. Pueden ayudar, hasta porque el padre los dejó prácticamente sin nada. —Mi tío estuvo de acuerdo.
—¿Pero y si no ayudan? —Estaba receloso.
—Pero van a ayudar, cuando comparta con ellos mi gran preocupación de que los primos los van a pasar por encima. —Melissa respondió, ya tenía un plan y era de los grandes y fantásticos.
—Puedo darte la dirección, pero no puedo meterme por ahora. —Mi tío informó, incentivando la idea de mi novia y me froté la cara preocupado, sabiendo que cuando Melissa se metía una idea en la cabeza, nada la disuadía.
—Muy bien, ¡lo quiero! Mi socio me va a ayudar en eso también. Ahora, cambiando de tema, ¿qué tiene Hana, por qué está tan irritada? —Melissa observaba todo, aun con un millón de cosas en su cabeza, siempre cabía una más.
—Esa es la historia de un largo día... —Respiré hondo antes de empezar a contar.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Jefe Irresistible: Rendida a su Pasión (de Maria Anita)
No sale el capitulo 7-8 y 9...
El capítulo 7 no sale...
No se puede continuar la historia después de cap 284 ,Marca error y compré monedas,intente con otras historias y si se pueden desbloquear pero esta no,ojalá arreglen eso por que ya que regresa a lectura gratis,va con otra historia de personajes que no conocemos,nunca se sabe qué pasó con Heitor y Samantha al final....