Entrar Via

Jefe Irresistible: Rendida a su Pasión (de Maria Anita) romance Capítulo 1004

"Fernando"

¡Qué semana infernal! No sé qué se le ocurrió a Boris para dejarme toda la semana hasta tarde en el trabajo haciendo su trabajo y su hermana se quedó pegada a mí como chicle. Esto ya me estaba cansando. Pero escuché que habría una promoción en el departamento y tenía el ojo puesto en ella, ¿quién sabe si así me libraba de Boris y de Jennifer? Y las cosas volverían a la normalidad con Melissa, que andaba bien extraña.

Estaba sentado en la terraza de la empresa buscando un poco de silencio y tranquilidad cuando mi celular sonó. Era Enzo, sobrino de Heitor. ¡Un buen chico! Contesté la llamada animado.

—¡Pero qué sorpresa, cuánto tiempo, Enzo!

—Hola, Nando. ¿Puedo robarte la atención por algunos minutos? —pidió.

—Claro, ¿qué necesitas? —pregunté.

—Consejos, mi querido, consejos de cómo actuar en mi primera vez con mi novia. —Enzo me sorprendió.

—¡No lo creo! ¿Por fin? —El noviazgo de Enzo era tierno, adoraba a su novia, llevaban mucho tiempo juntos y parecía que serían como Mel y yo, ¡para siempre!

—Pues sí, para mi sorpresa y alegría, pero también nerviosismo y ansiedad. —Enzo respiró profundo.

Por los siguientes minutos conversé con Enzo sobre todas sus preocupaciones e inseguridades, hablé sobre cómo actuar con una chica y le di los consejos que tanto quería sobre dónde tocar, cómo tocar, qué no hacer. Escuchó atentamente.

—¿Y ya sabes cuándo va a ser? —le pregunté.

—Fin de semana. Ya reservé un restaurante, hotel, todo listo ya. Solo yo que todavía estoy nervioso. —contó.

—Ah, nerviosismo es normal, Enzo. Cuando regrese, voy a querer saber cómo estuvo.

—¿Regresar de dónde? —era curioso.

—Voy a viajar con Mel el fin de semana. Vamos a la Posada Bangalô, tu papá me la recomendó, parece un lugar bueno para relajarse. —conté animado.

—Ah, ya veo, a mi mamá le encanta ese lugar. Oye, de verdad necesitas darle más atención a Mel. —habló como si me estuviera llamando la atención.

—¿Por qué dices eso, Enzo? —imaginé que Mel le había dicho algo, los dos eran muy cercanos.

—Porque andas dándole demasiada atención al trabajo, Nando. Y entiendo que eres un tipo responsable, pero ¿salirte de la fiesta de boda de Rick? Eso estuvo mal. Y te voy a dar un toque, hay gente con los ojos puestos en Mel, solo esperando que pierda la paciencia con tus metidas de pata.

—¿Hay alguien coqueteándole? ¿Es eso? —me apuré a preguntar.

—Coquetear no es bien lo que diría. Hay interesados. Pero cómo no los habría, Mel es una mujerón, ¿no? Nando, en buena onda, valora a Mel, es como una mujer difícil de superar. —Estaba escuchando consejos de un muchacho de dieciocho años. Solo que este muchacho de dieciocho años no era cualquiera, tenía muy buena cabeza y sabía de las cosas, como Mel.

—Lo es. Pero Mel me ama, Enzo y yo la amo. Esto es una etapa, va a pasar, el trabajo se va a calmar y todo va a estar bien. —No me preocupaba por los otros interesados en ella, siempre los hubo, pero ella me amaba y ningún otro nunca tuvo oportunidad, ella misma lo decía.

—¿Sabes qué?, ¡estás acomodado! Estás muy seguro de su amor, pero mira, mi mamá suele decir que amor acomodado es como ser despreciado. Te ama, pero Mel no es mujer para quedarse en segundo lugar. Si aparece otro que la ponga donde se merece te vas a arrepentir. —Me alertó y me pareció un poco exagerado.

—No, Enzo, Mel no se va a dejar llevar así. —Me reí.

—Boris, discúlpame, pero no puedo ayudarte con eso. Va a tomar mucho tiempo y tengo un compromiso el fin de semana y... —comencé a hablar, ya estaba cansado de esta situación.

—Fernando, ya sabes que alguien del departamento va a ser promovido y sé muy bien que quieres esa promoción, además de querer deshacerte de mí. Entonces, haz este trabajo, ese es el camino para tu promoción. —Me miró fijamente.

—No puedo cancelar mi compromiso. —Respiré profundo, no quería renunciar a esa promoción. Pero después de hablar con Enzo, tal vez no debería pensar en reagendar con Mel.

—Entonces sugiero que empieces ahora. O puedo pasárselo a otra persona del departamento junto con el puesto de la promoción. —me amenazó.

—Está bien, Boris. Quiero el puesto. —siseé.

—¡Excelente! Qué bueno que nos entendemos. Mira, hasta te voy a ayudar, bueno, yo no, voy a dejar a alguien para que te ayude. —Se levantó y fue hacia la puerta—. Jennifer.

Puse los ojos en blanco pensando en qué pecado había cometido.

—¡Sí! —Jennifer entró toda sonriente.

—Fernando te ha ayudado mucho, entonces hoy tú lo vas a ayudar. Tiene trabajo extra y vas a estar a disposición para lo que necesite. Vamos a hacer una prueba, hoy él va a ser tu jefe. —Boris sonrió—. Ahora pueden irse.

Tomé la caja y salí de su oficina exhalando mi irritación. Tendría que trabajar toda la noche y, tal vez, si esa fastidiosa me ayudara, tal vez lograra salir de aquí en la mañana e ir a la posada con Mel. Tenía que mandarle un mensaje, avisándole que tendría que trabajar hasta tarde, era mejor ni decir que me quedaría toda la noche.

—¡Ay, Nandito, esto va a ser tan divertido! —Jennifer sonrió y puse los ojos en blanco, no había nada de divertido en esos papeles.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Jefe Irresistible: Rendida a su Pasión (de Maria Anita)