Con eso en mente, Joaquín deslizó el dedo sobre la pantalla de su terminal y seleccionó la opción de máxima prioridad.
[Solicitud de acceso prioritario a la exhibición del artículo especial.]
[Se exige inspección inmediata en cuanto se reanude el evento.]
[Solicitante: Señor Oro Negro.]
Menos de un minuto después de enviarla, apareció la respuesta de la administración.
[Solicitud del Señor Oro Negro recibida con éxito.]
[Pendiente de aprobación tras la reparación del equipo.]
[Una vez reanudada la exhibición, el Señor Oro Negro tendrá el máximo nivel de prioridad.]
[Para garantizar su entera satisfacción, la administración le asignará un consultor médico exclusivo durante la inspección.]
¿Consultor médico?
Joaquín miró la pantalla sin darle importancia. Él no necesitaba a ninguno de sus perritos falderos. Lo único que le interesaba era acercarse al artículo especial y comprobar con sus propios ojos si era lo que Don Gonzalo le había mencionado. Necesitaba saber qué planeaba la Organización Ocaso Negro al enviar esa basura a Puerto Blanco.
No le importaba quién fuera el dichoso consultor.
Joaquín se reclinó en el sofá, con la mirada gélida fija en la solicitud pendiente.
En cuanto abrieran las puertas, descubriría exactamente qué demonios estaban transportando.

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