Kiara bajó la mirada, rozando con sus dedos los fajos de billetes, como si admirara la más preciosa de las colecciones.
Su sonrisa se volvía cada vez más deslumbrante.
Al ver esa reacción en La Sanadora, el supervisor se relajó un poco más.
Era cierto que le importaba demasiado el dinero.
Eso era una buena noticia.
La gente movida por la plata siempre era más fácil de controlar que los que tenían principios morales.
En ese instante, otro de los empleados colocó frente a ella un documento encriptado: —Maestra Sanadora, aquí están los archivos que solicitó.
Kiara enarcó una ceja y lo tomó.
Dio unos golpecitos en el borde de la carpeta y sonrió con picardía: —Espero que no intenten engañarme con datos basura.
La sonrisa del supervisor no titubeó: —Pierda cuidado, Maestra Sanadora. En la Ruta Cero, nuestro mayor orgullo es la palabra. Si le prometimos esta información, jamás le entregaríamos archivos falsos para estafarla.
Hizo una breve pausa y añadió con calma: —Sin embargo, ciertas cifras revelan el origen de la mercancía y la identidad de nuestros clientes, así que no podemos mostrarlas en su totalidad.
—Lo que le estamos entregando son los registros médicos que podemos poner a su disposición.
Kiara bajó la mirada y hojeó el historial.
A simple vista, en efecto, contenía la información clínica del Espécimen 07.
Detallaba las dosis iniciales, la lectura de sus signos vitales, los tiempos de rechazo al medicamento y algunas de las fórmulas estabilizadoras.
Pero toda la información realmente crucial había sido tachada a propósito.
El origen de las sustancias era un misterio, y las fechas de los implantes neuronales estaban omitidas.
Incluso los resultados físicos previos a los experimentos se reducían a un par de apuntes sin importancia.
Para un médico cualquiera, esto podría pasar por un historial clínico decente.
Pero para ella, era casi lo mismo que entregarle hojas en blanco.
Aun así...
Sus dedos se deslizaron lentamente sobre las cifras.
Aunque escondieron la carne del asunto, ella logró descifrar el avance real que tenía el Laboratorio Ocaso Negro leyendo entre líneas.
El 07 no era un caso aislado, era solo un sujeto de prueba dentro de un lote completo a medio terminar.
El laboratorio ya había estabilizado gran parte de estos experimentos incompletos, y habían conseguido que estas Bio-quimeras básicas no perdieran por completo su consciencia humana.

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