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Indomable: No soy la chica que echaste romance Capítulo 1318

Damián frunció el ceño.

Esteban arrugó la nariz.

Álvaro levantó la mirada hacia él.

—Por lo tanto, si ustedes tres quieren entrar al estadio para proteger a Kiki... —Joaquín tenía una sonrisa casi imperceptible, su elegancia era tan impecable que daban ganas de golpearlo—, tendrán que tragar su orgullo y entrar conmigo fingiendo ser mis guardaespaldas.

Damián observó el porte distinguido y frío de Joaquín, con esa actitud exasperante que rogaba a gritos por un puñetazo, y apretó los dientes hasta casi romperlos.

Las sienes de Esteban palpitaban mientras cerraba los puños.

Incluso Álvaro pareció ensombrecer el ceño de forma casi imperceptible.

Los tres hermanos miraron primero la tarjeta dorada y negra en la mano del chico.

Y luego volvieron a mirar el rostro sumamente insoportable de Joaquín.

Maldito manipulador.

¡Seguro que había planeado todo esto desde el principio!

Pero...

Al mirar a su hermana de pie junto a él, con su actitud despreocupada y sin poner ninguna objeción...

Por el bien de estar siempre a su lado para protegerla...

Y para no perderse el momento estelar de Kiara aniquilando a todos en la fase final...

Los tres hermanos respiraron hondo.

Y, con los rostros ensombrecidos de furia, se tragaron la humillación y aceptaron la realidad.

Media hora después.

Una escena extremadamente surrealista tuvo lugar en la suite del último piso del hotel SK...

Álvaro, Esteban y Damián, tres peces gordos con un aura avasalladora, y que por separado podrían imponer respeto a cualquiera...

Estaban vestidos de forma idéntica con trajes negros perfectamente cortados, gafas oscuras y auriculares de comunicación en el oído.

Eran como la viva imagen de los ángeles de la muerte.

Damián se miró en el espejo, con la cara verde de rabia.

—¡Soy el cazarrecompensas número uno de la red oscura y ahora me toca ser el guardaespaldas de este idiota!

—Confórmate —rio Esteban con ironía—. Al menos podremos entrar.

Álvaro se ajustó los gemelos de la camisa y comentó con frialdad:

—Proteger a nuestra hermana es la máxima prioridad.

Separó levemente sus labios carmesí y pronunció unas palabras frías como el hielo, con un tono amenazante.

—Vámonos. Es hora de hacerles una visita.

Los cinco se pusieron en fila, fijando la vista en la radiante luz del sol.

Poco a poco, sus rostros adquirieron un semblante gélido y sombrío.

Acto seguido, dieron un paso firme tras los pasos de Kiara.

—¡En marcha!

...

La gran final individual del Desafío Élite Global acababa de empezar de forma oficial.

Era la supervivencia de los más aptos.

Tras varias rondas extenuantes de eliminatorias sumamente extremas y de alta presión, solo treinta de los mejores competidores lograron llegar al escenario final.

Y de esos treinta lugares, la delegación de Solarenia se había apoderado de diecisiete, un hito sin precedentes.

Esa cifra no podía simplemente calificarse como un desempeño sobresaliente.

Había sido una verdadera masacre en la que barrieron con los equipos representantes del resto de naciones.

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