Entrar Via

¡Hasta Nunca, Bastardo del Amor! romance Capítulo 893

¿Cómo era posible que existiera un hombre al que le gustaran las mujeres malas?

Camila no podía creerlo.

Pero la actitud de Urbano era tan seria que no le quedaba más remedio que hacerlo.

—Yo…

Fue ella quien le preguntó si se casaría con ella, pero ahora que él había respondido, no sabía qué decir.

Urbano notó su incomodidad y, en lugar de insistir en el tema, le preguntó con amabilidad:

—¿Tienes hambre? ¿Quieres comer algo?

Camila asintió.

—Sí, tengo hambre.

Prácticamente no había comido en todo el día.

Justo cuando iban a cenar en casa de los Azul, surgió el problema con Clarisa y no probó un solo bocado.

Urbano le alborotó el cabello, que se había despeinado un poco mientras dormía.

—Entonces, espera un momento.

Camila asintió, aturdida.

—Bueno.

Pensó que Urbano pediría comida a domicilio, pero para su sorpresa, él entró directamente en la cocina y empezó a preparar algo.

Ver a aquel hombre moviéndose con soltura en la cocina la dejó boquiabierta.

—Ya es muy tarde, y tú…

Camila iba a decir que seguramente no tendría ingredientes, pero al entrar en la cocina, vio que Urbano, en algún momento, ya había hecho mercado.

—¿Cuándo compraste todo esto?

Urbano se inclinó para lavar unas verduras y contestó:

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: ¡Hasta Nunca, Bastardo del Amor!