Irmina no pudo evitar sonreír al escuchar las palabras de Clarisa.
Como su amiga de años, le alegraba de verdad ver que Clarisa había recuperado la confianza en sí misma.
Irmina no solía estar pendiente de todo lo que pasaba con la familia Duarte, pero en ese círculo era imposible no enterarse de ciertos chismes.
Había escuchado que Eustolia otra vez le estaba consiguiendo una candidata para que Benigno se casara.
Pero a Benigno no le interesaba, no quería saber nada de las mujeres que Eustolia le presentaba, así que decidió mudarse a la oficina de la empresa.
Ahora, incluso había despedido a todas las empleadas del área de gerencia y solo había dejado a los hombres más capaces.
Por ahí hasta se rumoreaba que Benigno había quedado tan herido por Clarisa, que hasta su orientación sexual había cambiado.
Ya no se le veía cerca de ninguna mujer, y Eustolia estaba que no podía con la angustia.
Hace poco, Camila le había contado a Irmina, medio indignada, que Eustolia hasta se había atrevido a llamarla para preguntarle si todavía estaría dispuesta a casarse con Benigno.
Que si ella aceptaba, Eustolia estaba dispuesta a olvidar lo que pasó antes y no tomar en cuenta la traición de Camila.
Camila le repitió todos esos chismes a Eustolia, y de una le rechazó la propuesta.
—Señora, ¿usted cree que me voy a meter en esa familia cuando ni su hijo sabe lo que quiere? ¿O es que quiere que yo sea la esposa tapadera? ¿Acaso cree que no tengo dignidad?
Eustolia se enfureció tanto con la respuesta de Camila que nunca más volvió a llamarla.
Aunque Camila y Clarisa no se habían reconciliado, su relación ya no era como antes, cuando parecían enemigas declaradas.
De hecho, cuando Camila rompió el compromiso con Benigno, ni siquiera le contó a sus papás.
Cuando Faviola se enteró de que Camila había roto el compromiso por su cuenta, se enfureció y hasta la obligó a ir a pedirle perdón a la familia Azul en su altar familiar.
Ese matrimonio lo había conseguido Faviola, rogándole al abuelo de Camila que intercediera ante la familia Duarte.
Y ahora Camila, por su cuenta, rompía el compromiso y le "dejaba" a Benigno a Clarisa.

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