Entrar Via

¡Hasta Nunca, Bastardo del Amor! romance Capítulo 779

Elián levantó la mano y revolvió suavemente el cabello de Andy, hablándole en voz baja.

—Tranquilo, ve y desayuna.

Andy asintió, y justo cuando iba saliendo detrás de Patricio, se detuvo en la puerta con una pizca de duda en la mirada.

—Voy a esperar a mamá para comer juntos.

Dicho esto, hizo amago de regresar a su cuarto.

Patricio rápidamente le tomó la mano.

—Pequeño, mejor bajemos a comer de una vez, ¿sí?

Mientras hablaba, Patricio miró de reojo a Irmina y Elián, casi como si quisiera decirle a Andy que les dejara un momento a solas.

Andy, captando la indirecta en los ojos de Patricio, reaccionó rápido.

—Bueno, entonces bajo contigo, abuelo Patricio.

Patricio sonrió, satisfecho de que Andy hubiera entendido el mensaje sin necesidad de decir más.

—¡Eso es!

Tomó a Andy de la mano y bajaron juntos.

Irmina, viendo cómo se alejaban, suspiró resignada y luego se acercó a la cama de Elián, dejando la sopa sobre la mesa de noche.

—Ven, toma un poco —le dijo, mirándolo fijamente.

Elián llevaba puesta una camisa negra, ocultando cualquier señal de lo que había debajo, pero Irmina todavía tenía fresca en la memoria la imagen de la herida que el médico familiar acababa de tratarle.

Elián no se movió, y la miró con ojos grandes, haciendo pucheros.

—Amor, ¿me das tú de comer?

Irmina alzó una ceja, a punto de negarse, pero Elián, temeroso de que ella lo rechazara, se adelantó:

—De verdad me duele tanto que ni los brazos puedo levantar.

Irmina pensó en el lugar de la herida y, conociendo la situación, no le pareció una exageración.

Tomó el tazón, llenó la cuchara y se la acercó a la boca.

Elián probó un poco.

—¡Está caliente!

Elián murmuró, frunciendo el ceño y mirándola con ojos suplicantes.

—¿No me la vas a enfriar primero?

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: ¡Hasta Nunca, Bastardo del Amor!