Bonifacio había recurrido nuevamente a la memoria de la madre fallecida de Samuel para convencer a Gustavo. Gustavo frunció el ceño, claramente molesto, y miró a Bonifacio con desagrado.
Durante este tiempo, Gustavo había estado investigando, y las cosas no eran tan simples como Bonifacio había dicho. Samuel había dejado que Andy se perdiera, y esto estaba vinculado con el padre biológico de Nuriel, Eliseo. Esto hizo que Gustavo sospechara que Samuel estaba perjudicando deliberadamente a Andy.
"Bonifacio, somos familia y amigos de muchos años. Eres el tío de Samuel y también su padrino. No creo que no conozcas la personalidad de Samuel después de tantos años", dijo Gustavo con firmeza. "He investigado todo esto y no es tan sencillo como tú dices."
"Estoy seguro de que vienes por encargo de Samuel o de alguien detrás de él, y entiendo que te sientas en una posición difícil. No te haré pasar un mal rato, pero por favor, transmite a esas personas que no me involucraré en esto."
Si Samuel realmente no había cometido ningún crimen, saldría en poco tiempo. La preocupación de esas personas era que Samuel tenía algo en su contra, y por eso querían salvarlo.
Bonifacio se sintió incómodo al escuchar las palabras de Gustavo y, con una sonrisa forzada, negó lo que Gustavo insinuaba. "Gustavo, nadie me ha pedido que haga esto. Solo veo a Samuel sufriendo y no quiero que la familia Fuentes termine así. Samuel no merece este castigo."
Gustavo lo miró con calma y le dijo: "¿Quién ha dicho que queremos hacerle daño?"
Bonifacio se quedó sin palabras ante la pregunta de Gustavo.

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