Andy se aferró al cuello de Irmina, asintiendo con la cabeza.
"Mami, tengo miedo."
Irmina casi rompió en llanto al escuchar esas palabras de Andy.
"No temas, mami está aquí."
"Aquí hay muchas personas que van a protegerte, Andy, no tienes que tener miedo."
Andy hundió su cabeza en el cuello de Irmina, llorando mientras decía.
"Esa gente dijo que si no me portaba bien, te matarían, mami."
"Mami, tengo miedo de que te hagan daño."
Las lágrimas en los ojos de Irmina cayeron sin control al escuchar lo que dijo Andy.
No era de extrañar que últimamente Andy hubiera estado tan sumiso al lado de Onofre y Faustino. Resultaba que ellos habían estado amenazando a Andy de esa manera.
Irmina apretó los dientes con determinación, no dejaría que ninguno de los involucrados en este plan se saliera con la suya.
Elián aún no había despertado.
Teo y Ana llegaron al hospital para acompañar a Andy.
Irmina finalmente pudo tomarse un momento para atender estos asuntos.
Faustino, desde que fue arrestado, se había mantenido en silencio.
Samuel insistía en que no tenía nada que ver con el asunto, que Andy había salido solo y así fue como cayó en manos equivocadas.
Faustino tampoco delataba a Samuel.
Irmina sabía lo que más le importaba a Faustino, así que después de salir del hospital, fue a verlo junto con su abogado.
Faustino estaba sentado frente a Irmina, con las manos esposadas, y dos oficiales detrás de él.
Debido a la naturaleza especial del caso, los investigadores habían sido especialmente asignados.
Al ver a Irmina, Faustino se mostró algo alterado.
"¿Dónde está mi madre?"

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