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¡Hasta Nunca, Bastardo del Amor! romance Capítulo 603

Irmina miraba sin expresión a la tía de Benigno, y con voz firme dijo: "El que esté dañando la moral, lo sabe muy bien en su corazón, ¿acaso han hecho poco de eso?".

Al escuchar eso, la tía de Benigno se giró bruscamente, mirando fijamente a Irmina con furia: "No vengas aquí a hablar tonterías".

Irmina sonrió con indiferencia, defendiendo a Clarisa: "Si no pueden convencer a Benigno de renunciar a este amor, ¿acaso es noble formar un grupo de chismosas para venir a Xalpina a insultar a nuestra Clarisa? ¿Benigno sabe de esto? Eso no es algo que una persona moralmente alta haría. Sus métodos son bastante bajos. Unas viejas metiches acosando a una joven inocente, si se corre la voz, sería el hazmerreír de todos".

El rostro de la tía de Benigno cambió drásticamente, y con voz grave dijo: "¿Nosotras acosándola? Qué risa, solo dijimos la verdad. Su madre siempre fue así".

Clarisa se puso pálida, interviniendo: "Irmina, no vale la pena discutir con ella".

La tía de Benigno le echó un vistazo a Clarisa, que yacía en la cama del hospital, y con un resoplido frío dijo: "Hablando de eso, ella misma no tiene nada que decir, ¿tienes algo más que añadir, Srta. Monroy?", dicho eso, se dio la vuelta y salió del consultorio, sin dar oportunidad de replicar.

Irmina se quedó parada, con el rostro sombrío. Clarisa, por su parte, parecía tranquila. Cuando Benigno se fue, su corazón ya estaba en calma como el agua.

El médico, habiendo escuchado tal revelación, se encontraba en una posición incómoda, sin saber qué hacer, solo pudo cambiar de tema: "Srta. Azul, permíteme limpiar tus heridas".

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