Casta reflexionó sobre los comentarios en línea y el comportamiento de edición de fotos, y repentinamente decidió retroceder. Hablar de ello era una cosa, pero enfrentar esas acusaciones podría haberla dejado llorando en su oficina.
"Mejor lo dejo así".
"Esas personas son realmente aterradoras, ahora las noticias falsas y verdaderas se mezclan todas juntas, difundiéndose cada vez más locamente", Casta recordó los rumores obscenos que en ese momento circulaban en línea, y sintió un escalofrío. "¿Qué planeas hacer ahora? ¿Quieres ir a casa a descansar por un tiempo? Todos sabemos que estás siendo difamada, Luis definitivamente no te suspenderá".
Casta había colaborado con Irmina en muchas cirugías y sabía que ésta siempre había sido muy meticulosa en su trabajo; era imposible que cometiera algún error, esa situación era un infortunio inmerecido para ella.
Ella ni siquiera estaba de guardia ese día, simplemente vino a ayudar y terminó siendo incriminada. Con tantas cámaras de seguridad en el hospital durante tantos años, nunca había habido problemas hasta ese crucial momento, algo que sonaría increíble si se dijera en voz alta.
"Si realmente me tomo un descanso, eso les daría a ellos exactamente lo que quieren. Cuanto más difícil sea la situación, más tengo que resistir. Lo verdadero no se puede falsificar, y lo falso no puede volverse verdadero".
Casta le dio a Irmina un pulgar hacia arriba, admirando su capacidad para mantener la calma en cualquier situación: "Pero las evidencias ya fueron destruidas, ¿cómo vas a probar tu inocencia después?".
Irmina no respondió directamente, sino que sonrió y cambió de tema: "No tengo ni idea por ahora. Mis pacientes, afectados por este incidente, están pidiendo cambiar de médico, ¿no te han asignado muchos pacientes hoy?".
La expresión de Casta se desplomó inmediatamente: "Muchos. Vine a ver cómo estabas, preocupado por tu estado. Ahora tengo que irme a trabajar".

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