Después de saludarse, Andy se sentó tranquilamente en su silla. La sala VIP estaba llena de libros para que los pasajeros pasaran el tiempo, tras un rato, el pequeño se levantó y escogió un libro de la estantería para leer.
Zósimo se levantó con naturalidad y se sentó al lado de él, iniciando una conversación con una sonrisa: "¿A tus seis años ya puedes entender este tipo de libros?".
La mayoría de los libros en la estantería estaban relacionados con economía y revistas de negocios. En realidad, Andy no tenía ningún interés en esos temas, su personalidad siempre había sido tranquila y no era de los que hacían alboroto; simplemente estaba aburrido y por eso había tomado un libro para entretenerse.
"No mucho", Andy respondió por cortesía.
Pero Zósimo vio eso como una oportunidad para charlar con él, inclinándose ligeramente hacia adelante para explicarle el contenido del libro.
Todo el tiempo, Andy frunció el ceño. Irmina conocía bien a su hijo; esa era la expresión de cuando algo a él realmente no le gustaba; solo estaba aburrido y buscando algo con qué pasar el tiempo, no tenía interés en aprender sobre el tema. Y en ese momento, Zósimo actuando como si fuera su maestro, solo lograba que él se sintiera aún más reacio.
"Andy...", ella estaba a punto de decirle que, si no le gustaba escuchar eso, podía rechazarlo.
Pero justo entonces, vio a Elián siendo acompañado por una azafata hacia la sala. Ella se quedó paralizada cuando sus ojos se encontraron con los profundos de éste.

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