Samuel tenía la cara lastimada y, en cuanto llegó al área de urgencias, el personal médico se acercó de inmediato para atenderlo. Elián lo miraba con desdén, sus ojos estaban llenos de rencor: "Mejor prepárate, porque no voy a dejar pasar esto tan fácilmente".
Samuel se puso serio y contestó de inmediato: "Ella ya se entregó a la policía. Voy a dividir sus bienes como quería tu madre y dejar esto atrás. Elián, tú también eres parte de la familia Fuentes. Creo que tú tampoco querrías que este asunto se haga más grande y que la familia sea el chisme de todos en Nebula".
Elián soltó una risa fría: "Te equivocas. Me encantaría que esto se hiciera grande y que todos vieran la verdadera cara del presidente Fuentes, que solo finge ser decente".
Entonces el rostro de Samuel se tensó de inmediato: "Elián, tu abuelo ya está mayor, deberías saber que lo que más le importa es el honor de la familia Fuentes".
Elián lo miró fríamente: "No me vengas con eso de mi abuelo. El primero que manchó el honor de la familia fuiste tú".
Samuel se quedó rígido, con el rostro tenso, y dijo con voz grave: "¿Así que hoy tienes que enfrentarte a mí sí o sí?".
Elián levantó la vista, sus ojos profundos y agudos estaban fijos en su padre: "¿No es obvia mi postura?".

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