El asistente regresó a toda prisa. —Directora, la señorita Zoraida Medina y César Zavala tuvieron un conflicto porque se les asignó el mismo camerino, y ninguno de los dos quiere ceder.
Ivonne frunció el ceño.
¿Un problema por un camerino?
Vera no pudo evitar mirar a Zoraida Medina.
Le parecía haber escuchado ese nombre antes.
Creía que se había hecho medio famosa hace poco, no sabía cuánto tiempo llevaba en la industria, pero ese rostro suyo...
Tenía un cierto aire a Ivonne, tal vez un parecido.
Aunque, siendo una celebridad, Zoraida Medina era mucho más deslumbrante que Ivonne; alta y con curvas pronunciadas, con unos rasgos hermosos y delicados que llamaban bastante la atención.
Zoraida se acercó y lanzó una mirada a Ivonne, evaluando su aspecto sencillo de arriba a abajo. —Traigo muchos maquilladores y la ropa que debo usar hoy es demasiada. Necesito el camerino grande, ¿podemos arreglarlo?
Ivonne también notó el ligero parecido entre Zoraida y ella.
La miró un segundo más.
—Esto fue acordado por la empresa con anticipación. César Zavala llegará en una hora para su sesión; ocupar su lugar ahora sin previo aviso no está bien. Le pido que se ajuste a lo estipulado en el contrato.
Ivonne no usó un tono suave.
En esta industria, así funcionaban las cosas; si mostrabas debilidad teniendo el control, los demás intentarían aprovecharse y exigirte de más.
Después de todo, a esas celebridades les encantaba creerse divas y competir entre ellos.
Era igual que pelear por ser el centro de atención, todos querían lo mejor.
—¿Acaso no sabes quién es Zoraida? Es solo un camerino, un problema que puedes resolver con una sola orden. ¿Por qué te pones tan terca? —reclamó el asistente de Zoraida, visiblemente molesto.
La expresión de Ivonne se enfrió.
Detestaba a ese tipo de artistas que, a la primera oportunidad, presumían de sus contactos.
Mucha arrogancia para tan poco talento.
—Entonces dime, ¿quién eres y qué persona tan influyente te respalda? Tráelo para que lo conozca y me explique por qué tienen el derecho de romper un contrato y darme órdenes.
Zoraida miró a Ivonne.
Parecía no querer involucrarse en una discusión con ella.
Le dijo a su asistente: —Olvídalo, empecemos a grabar.
Zoraida se dio la media vuelta y se fue.


VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Fui yo quien te dejé, Sr. Zambrano
Me gusta la historia, pero creo que le han puesto demasiado a la trama y se está haciendo muy larga...
¿Cuándo se publicaran más capítulos?...
Porque no hay más capítulos...
Que lastina que no esta gratis para poder leerlo😭😭...