Entrar Via

Esposa por contrato: La venganza de la heredera despreciada romance Capítulo 570

—Sé que no trama nada bueno, pero si no voy esta vez, encontrarán otra excusa. Así que iré.

Alba sabía que su abuela la quería mucho y no deseaba que la molestaran.

Pero conocía a esas personas; si no se presentaba, acosarían a la anciana y a su tía todos los días.

Así que, ¿por qué no ir y enfrentarlos de una vez?

Al día siguiente.

Alba llegó puntual a la mansión principal de la familia Moreno, comportándose de manera impecable.

Tal como lo esperaba, al llegar no solo encontró a su abuela y a su tía.

—Albita, qué bueno que llegaste, ven a sentarte aquí.

La abuela Beatriz, que estaba platicando con Sara, dejó de lado la conversación en cuanto vio entrar a su nieta favorita.

La llamó con entusiasmo y le hizo un espacio a su lado.

Alba se acercó y se sentó obedientemente.

—Qué falta de puntualidad. Haciendo que todos esperemos por ti para comer. Ya estás bastante grandecita como para no tener consideración por tus mayores.

Apenas se sentó y antes de poder cruzar un par de palabras con su abuela, escuchó a Sara intentar reprenderla desde su posición de autoridad.

—Llegas y ni siquiera saludas. Deberías aprender a ser más amable, o la gente pensará que no tienes modales ni educación.

Sara miró a su hija frunciendo el ceño.

Esta niña simplemente no era tan dulce y obediente como Valeria.

De pequeña era tan tierna y educada... ¿qué le había pasado al crecer?

¿Sería que esos años que estuvo fuera de casa se juntó con malas compañías y se echó a perder?

Sara sintió una presión en el pecho; prefería no recordar esa época.

Ese día, solo Sara e Isaac habían ido a la casa principal.

Eduardo estaba demasiado ocupado con sus negocios, y Mateo tenía una actitud muy extraña desde lo ocurrido con Alba, evitando involucrarse.

Pablo seguía furioso por lo que pasó en el evento académico y se negó a asistir.

Por lo tanto, la única opción fue que Isaac acompañara a Sara.

El motivo por el que no llevaron a Valeria fue porque Sara sabía perfectamente que ni la abuela Beatriz ni Alba la soportaban.

Llevarla solo habría traído más problemas, así que le dijo que se quedara en casa.

—¡Basta ya, no peleen! Albita rara vez viene por aquí, ¿no pueden platicar de manera civilizada en lugar de armar un campo de batalla cada vez que se ven?

—¿Por qué siempre le hablan con tanto odio a su propia hija y hermana? Nunca los veo tratar así a Valeria, que ni siquiera es de la sangre.

Ante las palabras de la anciana, la agresividad de Isaac y Sara se esfumó en un instante.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Esposa por contrato: La venganza de la heredera despreciada