Alba estaba totalmente de acuerdo con el comentario de Fernanda sobre Rosalía Ortiz.
Eso se debía a que Rosalía era la doble de voz de Valeria, la encargada de cantar por ella en secreto.
Muy pocas personas conocían este secreto; aparte de la familia Moreno, solo Fernanda estaba al tanto.
Y lo sabía únicamente gracias a Isaac, ya que en ese entonces ella era su novia y, a la vez, la mánager de Valeria.
Cualquiera que conociera bien a Valeria sabía que su actuación era mediocre, pero su voz al hacer "playback" parecía de primer nivel.
Carecía del talento y las habilidades para ser cantante, pero insistía desesperadamente en incursionar en la música.
Así que a sus queridos hermanos no les quedó más remedio que buscar una solución.
Rosalía poseía una voz angelical. Su destino era brillar en los escenarios y cautivar al público con su magia.
Sin embargo, la obligaron a esconderse entre las sombras, siendo la voz oculta detrás del fraude de Valeria. Era un diamante arrojado al fango.
Ella anhelaba con toda su alma presentarse en un escenario y cantar libremente, pero con ese contrato de diez años, ese sueño parecía inalcanzable.
Cuando esa década pasara, su juventud se habría esfumado. ¿Tendría alguna oportunidad de triunfar para entonces?
Esa situación ya era bastante cruel, pero lo peor vino después.
Tras unos dos años usando a su doble de voz, Valeria se ganó una fama increíble, y sus canciones sonaban en todas partes.
Pero mientras más famosa se volvía, más pánico sentían ella y la familia Moreno de que algún periodista descubriera la farsa.
A mayor fama, mayor escrutinio público.
Si el escándalo salía a la luz, la imagen perfecta de Valeria se haría pedazos y su carrera quedaría arruinada para siempre.
Por esa razón, justo en el punto más alto de su fama, Valeria anunció su retiro musical alegando que le habían detectado pólipos en las cuerdas vocales.


VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Esposa por contrato: La venganza de la heredera despreciada