Aparte de esos dos años de fama que consiguió haciendo doblajes de voz, Valeria no tenía nada más en su repertorio.
En ese entonces, Isaac creía que Fer se estaba guardando lo mejor a propósito, que no estaba ayudando a su hermana con todo.
Y como Valeria siempre iba a llorarle diciendo que Fer la trataba mal y la hacía menos, terminó por cambiarle de mánager.
Al final, él y Fer terminaron rompiendo por un montón de problemas.
Ahora que él mismo tenía que encargarse de todos los asuntos de Valeria, de repente sintió algo de arrepentimiento por haber cortado con ella.
Al menos antes tenía a alguien que le resolviera la vida y se hiciera cargo de todo por Valeria.
—¿Un desfile de modelos? —A Valeria se le iluminaron los ojos al instante.
Hace poco, una novata se había hecho muy famosa justamente gracias a un desfile. Durante un evento internacional, armó mucha polémica y eso resaltó su imagen de chica fría y hermosa, volviéndola una sensación.
Esa modelo ahora actuaba, cantaba, bailaba y hacía directos; su carrera era todo un éxito.
—Sí, en este desfile voy a generar polémica y hacer que todos hablen de ti, vamos a relanzar tu imagen por completo.
Estaba claro que Isaac también se había fijado en el éxito de esa modelo y quería aplicar la misma estrategia con Valeria.
Como diseñador de imagen, confiaba ciegamente en su estilo y en su buen gusto; estaba seguro de que haría brillar a su hermana en ese desfile.
—¡Eso es increíble! —celebró Valeria emocionada, y luego, como si hubiera recordado algo, preguntó:
—¿Y no deberíamos llevar a Alba también? Al fin y al cabo, ella también pertenece a la familia y es parte de nuestra agencia.
Sus palabras claramente no venían de su preocupación por Alba; simplemente quería usarla como sombra y generar más morbo para que todos los ojos estuvieran en ella.


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