La cara de Brenda fue un verdadero poema.
Se quedó viéndolo fijada, pasmada por la sorpresa, y terminó negando con la cabeza un par de veces, como si estuviera procesando la locura que acababa de escuchar.
—¿Oí bien?
Daniel seguía ahí parado, recostado del tronco de un árbol y sin inmutarse lo más mínimo. De hecho, se le notaba a leguas que estaba disfrutando de lo lindo el desconcierto de ella.
—Sí. Escuchaste perfecto.
—¿Amante? —repitió Brenda, soltando una risa nerviosa—. Nunca nadie me había propuesto semejante cosa así.
—Bueno, no sabía muy bien cómo decírtelo —Daniel se encogió de hombros con una sonrisa de medio lado—. Míralo por el lado bueno, te estoy ascendiendo.
Brenda rodó los ojos.
—Mejor no digas nada, que lo empeoras.
—Pero, ¿qué tiene de malo, Brenda? —dio un paso hacia ella—. Seamos amantes. Sin compromisos, sin dramas, solo puro placer. Me gustas mucho, la pasamos increíble juntos, y es lo que se me ocurrió ofrecerte.
Ella desvió la mirada hacia los árboles, mordiéndose el labio inferior.
—Daniel... eso no podemos hacerlo. No después de todo lo que ya sabes de mí. Conoces mi vida, sabes en lo que ando metida.
—Sé lo suficiente —la interrumpió él, tomándola suavemente por la barbilla para que lo mirara—. Y te juro que me importa un carajo dónde te conocí o a qué te dedicas.
—Es que...
—Es que no puedo sacarte de mi cabeza, Brenda. Y de otras partes tampoco —ladeó la cabeza con gracia, haciéndola sonreír a medias—. Te quiero para mí.
—Es complicado, Daniel. ¿Y si no funciona? ¿Y si te aburres a los dos meses? Me voy a quedar sin el chivo y sin el mecate.
—No va a ser nada complicado. Lo único importante aquí es que dejes esa vida de una buena vez —le soltó él, directo y sin filtros.
—¿Y qué pasará cuando te canse? ¿O si conoces a alguien mejor?
—Pues si me canso, te lo diré de frente. Y si conozco a alguien mejor, pues terminamos el trato y ya. Pero te prometo algo: no te voy a dejar desamparada. Te buscaré un trabajo decente o te pondré un negocio para que tú misma lo administres, qué sé yo. No vas a quedar a la deriva. Solo piénsalo, ¿sí?
Brenda lo miró a los ojos, tratando de ver si le estaba mintiendo, pero Daniel se veía completamente en serio y muy seguro de lo que decía.
—Lo pensaré.
Víctor pateó la papelera metálica que tenía cerca, mandándola a volar contra la pared de madera.
—¡Al diablo con la constructora! —gritó, rojo de furia, con las venas del cuello marcadas—. ¡Que se quede con esos malditos ladrillos si quiere! ¡Yo pago lo que sea, pero Amanda no va a trabajar con ese malnacido! ¡No voy a dejar que la tenga cerca!
El silencio reinó por dos segundos, hasta que un golpe hizo vibrar la oficina entera.
Amanda acababa de dar un manotazo en la mesa, poniéndose de pie de golpe. Su mirada echaba chispas, pero no de miedo, sino de pura determinación.
—¡Basta, Víctor! —alzó la voz, plantándose firme frente a él—. ¡No voy a dejar que mandes mi empresa al diablo ni que decidas por mí! ¡Y muchísimo menos voy a salir huyendo como una cobarde frente a Alexander Donovan!
—¡Amanda, trata de entender, por favor! ¡Ese infeliz te está usando para darme a mí donde más me duele! —intentó replicar Víctor, acercándose a ella para calmarla.
—¡Lo sé perfectamente! Sé que es un juego sucio. Pero ese contrato tiene mi firma. Si Donovan cree que me va a usar para joderte, se equivocó de mujer. No voy a renunciar y no me voy a esconder. Voy a liderar este proyecto de frente, hasta el final.
—Amanda... mi amor, estás embarazada —le suplicó Víctor, bajando la voz, mostrando por fin el miedo que sentía por ella—. No puedes someterte a este nivel de estrés, no le hace bien al bebé.
Amanda le agarró el rostro con ambas manos, obligándolo a mirarla a los ojos.
—Mi embarazo no es una debilidad, Víctor, y no va a ser un impedimento para hacer mi trabajo. Donovan quiere jugar, pues vamos a jugar. Le voy a demostrar a ese tipo que conmigo no se juega. Llevaré este proyecto a cabo hasta el final, y lo haré tan perfecto que se va a tragar sus palabras. Te lo juro.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Engañada por mi esposo: mi amante perfecto era mi esposo.
El contenido del capitulo 21 es el capitulo 19. Si repite, por favor, pueden verificar?...